Independiente de Cataluña – Real Español: 1-0. ¿A qué jugamos?

La fecha señalada para la celebración del referéndum hacia la independencia virtual de Cataluña, no puede ser casual: el incierto, alarmante y confuso 1-O, que bien podría asimilarse a la inauguración del marcador en cualquier juego de pelota, como el fútbol, por ejemplo. Este podría ser el desarrollo del (des)encuentro:

1-0. (Marcado en clarísimo fuera de juego constitucional).

Se adelanta en el tanteador el Govern de la mayoría parlamentaria -que no electoral- del movimiento independentista catalán, lo que le aporta las siguientes ventajas tácticas:

  • Juega al ataque y va por delante del Gobierno Español en el juego político, el cual, además, se encuentra a la defensiva y actúa a rebufo de las iniciativas que adopta el Govern Català. Mientras, la mayoría social y electoral catalana -que no es independentista- como cualquier mayoría silenciosa que se precie, calla (aunque vota que es un primor).
  • Se ha asegurado la presencia machacona en los medios de comunicación, de manera que copa día tras día las parrillas televisivas, las ondas de radio y el papel-prensa, sin fisura alguna.
  • Con la inauguración del marcador político y social, y el miedo que ha metido en el cuerpo de la clase política y de los ciudadanos en general, se garantiza que -sea cual sea el resultado final- se acabará mejorando el posicionamiento de Cataluña dentro de la estructura estatal, con el logro de mayores cotas de autogobierno, la obtención de más recursos económicos e inversiones estatales en infraestructuras (para empezar ya han sido aprobados 4.200 millones por el Gobierno de Mariano Rajoy). Probablemente, se producirá también el reconocimiento de Cataluña como nación, mediante una reforma simple o reforzada de la Constitución Española.
  • Al mismo tiempo, le permite correr un tupido velo con la estelada para tratar de cubrir las vergüenzas del régimen corrupto del 3%, que de forma tan eficiente gestionó la saga de los Pujol y otros dirigentes de la virtualmente extinta Convergència Democràtica de Catalunya.

Forofos de estas jugadas estratégicas no le van a faltar al seleccionado nacional independentista: tanto Podemos como el nuevo PSOE del renovado secretario general Pedro Sánchez, ya se han manifestado favorables al tratamiento fiscal privilegiado para Cataluña, respecto de los demás pueblos de esa nación de naciones que atiende al nombre de España. (Por cierto, ¿Valencia será la tercera nación, después de Cataluña y Euskadi?).

Que en el camino hacia el triunfo algunos miembros del Govern y otros líderes políticos independentistas hayan acabado chupando banquillo -por el cese en sus funciones-, o sentados en el banquillo de los acusados para terminar inhabilitados, supone un precio insignificante en comparación con los beneficios que pueden obtener en conjunto. En este sentido, existe una buena cantera de políticos valencianos que, habiendo sido declarados no culpables o no imputados en procesos judiciales contra la corrupción, hace tiempo que han sido inhabilitados de facto, tras pasar por el largo y tortuoso camino que conduce hacia la pena de telediario. Véase:

  • Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana, por el contencioso de los trajes.
  • Alfonso Grau, exprimer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, por el caso Nóos.
  • Sonia Castedo, exalcaldesa de Alicante, a quien le archivaron el caso Rabasa, aunque tiene pendiente otro proceso.
  • Rita Barberá, exalcaldesa de Valencia, investigada por el llamado pitufeo de 1.000 euros y el caso Ritaleaks (gastos en viajes y bolsos, denunciado por Compromís, del que fue absuelta), con el resultado de su inhabilitación política y su postrera muerte física.
  • En esa misma línea, cuando en España no había más madera en materia de corrupción que aquello que los medios de comunicación españoles denominaron #LoDeValencia, el líder político valenciano Esteban González Pons vio truncado su camino hacia un Ministerio en el Gobierno del PP porque una campaña bien orquestada lo señaló como “presunto implicado” en un caso de corrupción…

1-1.

No obstante, el Estado Español es una maquinaria algo anticuada, pero a la vez potente y más o menos bien engrasada. De momento, aunque parece ir a remolque de las desafiantes iniciativas del Govern Català (más verbales y gestuales que efectivas), esconde sus mejores cartas (como también trata de hacer el independentismo) con el objetivo de intentar empatar el envite, primero, y acabar venciendo finalmente en el pulso lanzado por los soberanistas catalanes. Por ello, dirige una batería completa para sojuzgar la voluntad ganadora del adversario:

  • La fiscalización semanal de las cuentas de la Generalitat Catalana por el Gobierno de España, al objeto de impedir que se desvíen gastos finalistas hacia la organización del referéndum por la autodeterminación.
  • La Fiscalía y la Judicatura pisan los talones a las autoridades catalanas que pudieran resultar responsables de organizar la consulta inconstitucional, y que podrían resultar inhabilitados y, lo que es peor, sancionados con multas que afectaran al patrimonio personal de los condenados.

Según lo expuesto, lo normal es que la partida acabe en tablas. Pero sabemos que en el fúrbol todo puede ocurrir hasta que el árbitro pita el final del partido: desde que algún equipo marque en el último minuto y logre la victoria… hasta que alguien acabe en prisión…

Aunque casi lo más probable es que el empate conduzca a una prórroga interminable… a nuevas y tediosas temporadas de Pasión de Catalanes.

De todas las maneras, aunque el Gobierno Español acabe imponiéndose en el reto separatista y logre impedir la celebración del referéndum, los independentistas siempre podrán celebrar el 1-0 inaugurador de la temporada, y exclamar: “que nos quiten lo bailao“.

(Fuente de la fotografía: EcoDiario.es – elEconomista.es)

 

Compromís, fuerza zombi

 

Una de vampiros

Los hechos exorcizan el victimismo. Los números cantan. Las nubes (negras) no se levantan: el Estado español margina al pueblo valenciano, de forma reiterada, a lo largo de la Historia:

  • Ha mantenido a sus élites políticas fuera de los círculos de poder. La ausencia de ministros valencianos en el Gobierno de Mariano Rajoy es la última demostración.
  • Tras eliminar los Fueros del Regne de València, no ha restituido su Derecho Civil Foral, como sí sucedió con los restantes territorios de la Corona de Aragón, cuestión que tiene consecuencias prácticas en cuanto que los tribunales impiden el desarrollo de un Derecho Civil Valenciano adaptado a nuestra época.
  • El pueblo valenciano quedó excluido del concepto de nacionalidad histórica, dado que el comienzo de la Guerra Civil impidió que se llegara a aprobar su proyecto de Estatuto de Autonomía. De esta manera, los valencianos han pagado doblemente su adscripción al bando republicano, con Valencia como capital de la II República: En primer lugar, sufriendo la represión franquista en el interior y el destierro de sus élites políticas, intelectuales y artísticas. Posteriormente, durante la Transición Española, se penalizó la no aprobación del Estatuto de Autonomía Valenciano, al contrario de lo acaecido con los Estatutos Catalán, Vasco y Gallego, por lo que sus comunidades accedieron a la categoría de nacionalidades históricas.
  • Durante el periodo constitucional, los distintos sistemas de financiación autonómica y los Presupuestos Generales del Estado han venido discriminando, de forma ostensible, a la Comunidad Valenciana. Así, la valenciana es la única comunidad pobre (cuya renta per cápita es inferior a la media estatal) que resulta pagana (ha de contribuir al fondo común desde el que se derivan recursos al resto de comunidades). En el último proyecto de PGE, la CV recibe la menor proporción por habitante de inversiones del Estado: 119 euros. La inversión en infraestructuras es desdeñable, indigna para una de las poblaciones más dinámicas del Estado español.

¿Existe alguna fuerza política capaz de acabar con el maltrato sufrido por la Comunidad Valenciana?:

PP y PSOE , como partidos de ámbito estatal y que han gobernado en España (con sus sucursales autonómicas sumisas), tienen como principal preocupación obtener y mantenerse en el poder, lo que les lleva a pactar -y favorecer- a formaciones nacionalistas (antes, CiU  y PNV; ahora, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, a los que hay que añadir las fuerzas del soberanismo catalán, para tratar de abortar el procés).

Los pactos de investidura para la Presidencia del Gobierno de Mariano Rajoy y el procedimiento para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017, constituyen sendos momentos en los que el poder estatal, debilitado por la mayoría parlamentaria insuficiente que disfruta el partido del Gobierno, ha de otorgar privilegios a las comunidades autónomas catalana (4.200 millones de euros para inversiones en infraestructuras), vasca (2.400 millones de euros por la actualización del cupo, más inversiones como la destinada para la “Y” del AVE), y canaria, cuyos dos únicos representantes en el Congreso de los Diputados (una, de Coalición Canaria y otro, de Nueva Canarias (el célebre Pedro Quevedo) han conseguido, además de recursos para el archipiélago, un papel preeminente en la vida parlamentaria con la obtención de la presidencia de las dos comisiones de investigación creadas en el Congreso.

¿Será Compromís la fuerza política que acabe con la marginación del pueblo valenciano? Por principios, ha rechazado el posicionamiento conquistado por los partidos nacionalistas antes señalados, de manera que sus cuatro diputados huyen como de la quema del papel protagonista que una formación valenciana pudiera representar, por primera vez, en la escena política española. Por ello, Compromís se niega en redondo a pactar mejoras tan necesarias en materia financiera y de inversiones, así como en constituirse como núcleo irradiador para una posible, y necesaria reforma del sistema constitucional. Antes bien, desea remarcar las diferencias ideológicas abismales con el partido más corrupto de Europa (¿de qué manga se ha sacado ese ranking Podemos?), para refugiarse en las barricadas en lucha contra el Enemigo Público Número 1, desde las que mostrar los cartelitos reivindicativos de un #TracteJust y amenazar con “armar el pollo” (ave no voladora -a diferencia del canario- destinada a ser sacrificada en la Olla de las Ofrendas Valencianas a España, tras un desplume minucioso y un troceado de rigor).

Apocalipsis zombi

Como un ritual mágico, como una premonición, Carles Mulet, senador de Compromís (fuerza zombi, con cuerpo organizativo y electoral vivo, y alma doctrinal muerta por un izquierdismo estéril y  un catalanismo vergonzante), desgarró en sede parlamentaria una fotografía de Susana Díaz, Presidenta de Andalucía y candidata a la Secretaría General del PSOE, al grito de “gusana” y “asco de señora”. Y las imprecaciones han surtido su efecto… y el cadáver (político) de Pedro Sánchez (el candidato a Presidente del Gobierno de Compromís) resucitó

Ya percibimos el eco mudo del “No es No” que retorna en forma de “Sí es Sí”… Ya se recorta a lo lejos la figura de los maestros del paseillo antitaurino… Ya suenan los acordes pachangueros y repetitivos de La yenka: “Izquierda, izquierda… Derecha, derecha”…

Así, pues… Danzad, danzad, malditos

 

 

 

 

 

 

(Fuente de la fotografía: El Periódico Mediterráneo)

#RescatarPersonas, #RescatarAlPuebloValenciano

#RescatarPersonas

…En lugar de rescatar bancos en apuros, se ha convertido en una más de las numerosas etiquetas ideadas y expandidas por el movimiento que nace con la #Indignación, provocada por los efectos de la crisis en las clases media y baja, tal y como viene siendo habitual, por otra parte, en todas las crisis habidas y por haber en el desarrollo del sistema capitalista. Como alternativa a la reducción de rentas de las personas afectadas por la crisis se etiquetó la misma como #Austericidio y se propuso, sin más, luchar contra él.

Estos eslóganes y etiquetas son pergeñados por el sector político que se aglutina bajo el paraguas ideológico de la #Izquierda, aunque de un tiempo a esta parte el baile que se inicia con el #Derecha_Izquierda haya derivado hacia la #Transversalidad y los pasos a seguir se desplacen de #Arriba_Abajo, #Delante_Detrás o, simplemente, se considera suficiente con permanecer #AlLadodeLaGente, posición desde la que está permitido tanto #DarMiedo a las clases pudientes, como #Seducir a la mayoría de la población.

La caída del Muro de Berlín en 1989 y la desaparición de la Unión Soviética, supusieron poner en entredicho la alternativa marxista al sistema capitalista que representó el extinto Estado soviético. Pero, la crisis de 2008, que algunos economistas han equiparado al crack de 1929, ha generado una marea de indignación que encuentra su origen en el librito de Stephan Hessel y en la denominada #PrimaveraÁrabe que, lejos de establecer la democracia en los países de mayoría musulmana, ha conducido a la fuerte expansión del terrorismo producido y realizado #Dáesh.

Sin embargo, la indignación no deja de ser un estado anímico, un sentimiento (además, negativo), y si a este no se la añade una alternativa racional y viable, cuando la macroeconomía comienza a ir razonablemente bien, esa emoción -efímera- se deshace como un azucarillo en el café. De esta manera, las etiquetas y los eslóganes -por muy ocurrentes que sean- quedan al descubierto como meras tapaderas a la falta de ideas potentes y de praxis capaces de superar las deficiencias del actual sistema socioeconómico, o de finiquitarlo sustituyéndolo por otro. Como las ideas transformadoras o revolucionarias no prenden en una sociedad que, a pesar de las penalidades de la crisis, rechaza la inestabilidad de los conflictos extremos, la disputa política e ideológica queda circunscrita al campo del enfrentamiento formal: preeminencia de la imagen, proyectos partidarios basados en el personalismo, multiplicación de los eslóganes y etiquetas en los medios de comunicación y en las redes sociales…

Por ello, no debe de extrañar que huyendo de las revoluciones virtuales y del caos social imaginario, #LaGente dé su apoyo electoral mayoritario a las fuerzas políticas que le transmiten más seguridad a la hora de optar a una nueva ocupación o de conservar su puesto de trabajo, así como para que no peligre el cobro de sus pensiones, presentes o por venir. Este fenómeno se plasma en España con la renovación de las mayorías -absolutas o relativas- del partido conservador o de derechas: el PP de Mariano Rajoy.

En Grecia, sin embargo, ha sido una formación izquierdista, la Syriza de Alexis Tsipras, la que ha obtenido el favor del electorado. Pero, la pretendida revolución que anunciaba la #LuchadeFrases en mítines, referéndums y proclamas, ha sido escondida debajo de la moqueta institucional y la cosa pública no desborda ni un milímetro el cauce de la economía real. Así, el Gobierno griego ha tenido que acatar las directrices marcadas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, y meter la tijera a las pensiones y los salarios de los funcionarios y trabajadores en general, a la vez que se pone en venta buena parte del Patrimonio Nacional.

#RescatarAlPuebloValenciano

Obtendremos una nueva perspectiva del debate político-ideológico si bajamos del Olimpo y ascendemos, penosamente, por los 207 escalones del Micalet de Valencia. La lucha partidista y los intereses de las Comunidades Autónomas se han concentrado en la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España, primero, y en la aprobación -o no- de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2017, después.

Ante la deriva en la búsqueda de liderazgo que puede acabar con el naufragio del PSOE, las fuerzas que se reclaman de izquierda (socialistas incluidos) se desmarcan de la negociación de las cuentas del Estado y dejan expedito el terreno para un posible, aunque complicado pacto entre el PP, Ciudadanos, los nacionalistas canarios y vascos, al que hay que añadir la incógnita que representa el posicionamiento de Nueva Canarias, un partido que suscribió un pacto electoral con el PSOE, pero que se deja querer para acabar convirtiéndose en la estrella del Congreso de los Diputados (y de los medios de comunicación), pues su voto es el que falta para conseguir la mayoría absoluta favorable a la aprobación de los Presupuestos.

Agazapados en sus escaños, los cuatro diputados de Compromís, la fuerza autóctona valenciana, rechazan el papel de formación que puede decidir el signo de las cuentas del Estado, y de acabar con el oprobio continuado que ha padecido el pueblo valenciano, tanto en materia de inversiones estatales como mediante la infame infrafinanciación de la única Comunidad Autónoma cuya renta per cápita es inferior a la media y que, sin embargo, es contributiva según el actual sistema de financiación autonómica. En este sentido, el proyecto de PGE presentado por el Gobierno de Mariano Rajoy es una bofetada a la cara de los valencianos en forma de 119 euros en inversión por persona, que colocan a la Comunidad Valenciana -nuevamente- como La Cenicienta autonómica.

El origen ideológico de Compromís hay que situarlo en el ya histórico eslogan de Joan Fuster, según el cual “el País Valencià serà d’esquerres o no serà“. Ya hemos tratado las dificultades que entraña el posicionamiento de la izquierda ante los retos que plantea un sistema tan globalizado como el capitalista. Si, hoy por hoy, las alternativas socioeconómicas brillan por su ausencia, #RescatarPersonas aquí, en España y desde Valencia, se circunscribe a #RescatarAlPuebloValenciano, y a aquellos pueblos que sufrirán como todos los procesos sistémicos como la deslocalización de empresas y la inmediatez de las comunicaciones, por arriba, y de aquellos otros que, además, serán víctimas propiciatorias de los pactos suscritos, a ras de suelo, entre el Estado y aquellos dirigentes autonómicos que solo miran por sus propios intereses, aunque sea a costa de la insolidaridad con los demás pueblos que, de momento, constituyen España.

Ha llegado la hora de que Compromís elija entre la parálisis y la irrelevancia a las que le conduce una doctrina antigua que no deja de ser un eslogan ocurrente, o convertirse en la formación decisiva para -contribuyendo al establecimiento de un nuevo marco autonómico y constitucional- terminar con el estado de expolio y sumisión en el que se encuentra el pueblo valenciano.

(Fotografía: Grafiti de David de Limón en la calle de Quart, València)

 

 

El sistema de finançament autonòmic, serà just?

El passat dia 1 de febrer tingué lloc la reunió entre el President Puig i la Vicepresidenta Santamaría, on es va tractar sobre el nou sistema de finançament autonòmic. L’encontre va ser qualificat per ambòs com a “fructífer” i que va transcórrer en un clima de “lleialtat institucional” (tal vegada per remarcar la diferència amb el clima de “deslleialtat constitucional” que es respira a Catalunya), alhora que va servir per a estudiar qüestions acordades en la recent Conferència de Presidents Autonòmics.

Precisament, va ser a l’acabament de l’esmentada Conferència (a la qual no varen assistir les màximes autoritats de Catalunya i Euskadi, atés que volen menjar a banda) on es va constatar que l’eix del debat no aniria en la direcció d’acabar amb les injustícies que provoca l’actual sistema de finançament, fonamentalment cap a la Comunitat Valenciana en tant que és l’única amb una renda per càpita inferior a la mitjana estatal que ha d’aportar recursos a altres comunitats amb un nivell de renda superior. No, el debat que va transcedir a l’opinió pública va ser l’iniciat per la Presidenta d’Andalusia Susana Díaz, quant a la necessitat de fixar uns límits a la potestat impositiva de les comunitats autònomes, a fi d’evitar el dumping tributari.

Com no, el guant va ser arreplegat per la Presidenta madrilenya Cristina Cifuentes que, amb l’ajuda inestimable dels mitjans de comunicació amb seu a Madrid, es va dedicar a lloar les virtuds del sistema tributari de la capital d’Espanya, passant per alt el gran privilegi que suposa per a eixa comunitat tindre en el seu territori la capitalitat de l’Estat (seu de Ministeris, mitjans de comunicació, empreses més importants, museus i servicis culturals, aeroport com a plataforma intercontinental, amb un  sistema estatal de comunicacions que confluix en la capital…).

La preeminència mediàtica del debat polític entre les dirigents d’Andalusia i Madrid i la negativa del Govern espanyol a establir la retroactivitat del nou sistema de finançament a l’any 2014, varen ser el toc d’alerta sobre la imposició de la dura realitat al joc polític, on la prioritat no passa pels climes de “lleialtat institucional” i la lluita heroica contra les desigualtats i les injustícies socials. No, en política el primer objetiu és la conquista i el posterior manteniment del poder. I, com succeix en l’etapa actual del sistema polític espanyol -on el Govern no disposa d’una majoria absoluta- allò que és prioritari passa per atendre les exigències de les forces polítiques capaces de prestar el seu suport per a governar, o d’aquelles que plantegen reptes poderosos a la integritat del territori espanyol.

En eixe sentit, Ciutadans i Coalició Canària ja varen votar a favor de la investidura de Mariano Rajoy com a President del Govern, cosa que va ser possible amb l’abstenció d’un PSOE que s’havia desfet de Pedro Sánchez i era controlat per l’andalusa Susana Díaz. Com hem dit abans, el Partit Nacionalista Basc desitja establir unes relacions bilaterals amb el Govern espanyol, a l’hora que es deixa voler quan es tracta de l’aprovació dels Pressupostos Generals de l’Estat per a 2017. És clar que els suports d’uns i dels altres s’haurà de pagar amb inversions i privilegis cap als territoris corresponents. A més, caldrà fer partíceps d’eixes inversions i privilegis a les forces sobiranistes catalanes, perquè desistixen del desplegament del “procés” cap a la independència (més virtual que real). El nomenament de Dolors Montserrat com a quota catalana en el Govern espanyol i l’obertura a Barcelona del palauet-residència de la Virreina Soraya, són gestos que avancen la predisposició de Madrid per a contentar el Govern rebeld de Catalunya (la premsa ja anuncia fortes inversions de l’Estat cap a Catalunya).

En l’esmentada reunió amb Soraya Sáenz de Santamaría, Ximo Puig li va traslladar la necessitat que els Pressupostos Generals de l’Estat tingueren sensibilitat amb la Comunitat Valenciana i amb els dèficits acumulats durant anys. No obstant, la correlació de forces polítiques ens porta cap a un nou sistema de finançament semblant al vigent, que va ser aprovat pel Govern socialista de Rodríguez Zapatero; és a dir, un finançament favorable a Canàries (pel suport de Coalició Canària), Andalucia (pels servicis prestats per Susana Díaz en la investidura de Rajoy) i Catalunya (per a intentar la neutralització del “procés”). I no parlem d’Euskadi perquè funciona la mar de bé amb el concert econòmic.

Arribats a este punt, resulta manifesta la incapacitat negociadora de les forces firmants de l’Acord del Botànic que, aferrades al dogma fusterià, tan sols podran vore com passa davant dels seus nassos un nou sistema de finançament autonòmic que, una vegada més, sacrificarà bona part dels béns dels valencians per a donar satisfacció als interessos dels pobles canari, andalús, basc i català. Qui no coneix la idiosincràcia del nacionalisme valencià se sorprén en observar que els quatre diputats de Compromís no es facen valdre a l’hora de condicionar el sentit de les lleis aprovades pel Congrés, cap a una millora de les condicions de vida del poble valencià, així com per a participar en el disseny de la nova planta del sistema constitucional espanyol.

Mes, com “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible“, només la millora de l’economia, per l’eixida de la crisi, podrà mitigar els efectes nefands del nou-vell sistema de finançament. Això sí, ens deixarem les forces denunciant les desigualtats i les injustícies socials i, sobretot, continuarem parlant de la corrupció… De pena!

(Fotografia: Official Press)

 

Corrupción: Cautivo y desarmado el pueblo valenciano…

La flamante Ministra de Sanidad, Dolors Montserrat (al cuadrado), pagó la novatada al pinchar el globo-sonda lanzado por ella misma sobre la posible revisión del copago farmacéutico. Presente en el Gobierno de Mariano Rajoy como cuota catalana en su seno (hay que efectuar gestos de cariño hacia los hoscos catalanes independentistas), la bisoñez de la Dolors aún hace más sangrante la ausencia total de ministros valencianos en dicho Gobierno, e incluso en el segundo escalón de la Administración del Estado, tras la defenestración del anterior Ministro de Asuntos Exteriores, el (medio) valenciano José Manuel García Margallo, así como de la Secretaria de Estado Susana Camarero (precisamente en el Ministerio de Sanidad).

Destacados periodistas catalogados de derechas, como Francisco Marhuenda (director de La Razón), Antonio Martín Beaumont (director de ESdiario) y Antonio Jiménez (presentador de El Cascabel en 13TV), habían mostrado su extrañeza y repulsa a ese cordón sanitario impuesto por el PP de Madrid al PP valenciano, y que se extendía a la falta de protagonismo de este último en la organización del próximo Congreso del PP, que tendrá lugar en el mes de febrero.

Aunque no explicitado, este desarme del ya exiguo poder valenciano en Madrid se justifica por la corrupción atribuida a la sección valenciana del PP. En el pasado ya se demostró la relación entre la (presunta, aunque mediática) corrupción valenciana y el alejamiento del poder central de los líderes de la derecha valenciana. El periodista cántabro Fernando Jaúregui cuenta un episodio significativo en su libro Historia vivida de España (Memorias y biografías):

“Claro que había nombramientos que yo no lograba entender (o sí…), como el de la titular de Sanidad, Ana Mato, que fue a parar a la cartera que en principio parecía destinada a Esteban González Pons: alguna maniobra orquestal en la oscuridad, de esas que siempre se producen desde los «aparatos» ante una formación de Gobierno o en los entresijos de las crisis ministeriales, propició que a González Pons un periódico le relacionase de manera no muy justificada, casualmente en aquellos días en los que se tejía el nuevo elenco ministerial, con los manejos de Urdangarín en la Comunidad Valenciana en el marco del «caso Noos».”

En ¡Es el cambio, estúpido! España en la segunda transición, de Fernando Jáuregui y Federico Quevedo, se concretan un poco más los protagonistas de este rocambolesco no-nombramiento:

“Según Jáuregui, cuando Rajoy formó el Gobierno tenía casi decidido otorgar el Ministerio de Sanidad a Esteban González Pons; pero aparecieron esos días inoportunas informaciones en El Mundo, relacionando indirectamente a Pons con el caso Nóos, y allí acabó la nonata carrera ministerial del valenciano, hoy eurodiputado. ¿Quién y por qué filtró esos días la información sobre González Pons que llevó a Mato al Ministerio? Jáuregui y Pons, y muchos otros como Pons en el PP, creían saberlo. Más miserias de la política” (y de la prensa, habría que añadir).

La desaparición en la escena política española de los líderes del PP valenciano -que ha tenido su corolario dramático con la muerte física, real, de Rita Barberá-, se puede rastrear en la trayectoria mediática que discurre entre las 169 portadas sobre el inocente Francisco Camps que, según el periodista Arcadi Espada, publicó El País, hasta la atención dedicada por El Mundo y otros periódicos y medios de comunicación (principalmente, las televisiones Cuatro y La Sexta). Pues como afirma Moisés Naím en Repensar el mundo: 111 sorpresas del siglo XXI:

“Las reputaciones periodísticas o el éxito económico de cualquier medio ya no podían ignorar el apetito del público por saber cada vez más sobre la deshonestidad —real o presunta— de sus gobernantes”.

Y, al interés (político y crematístico de la prensa) hay que añadir el de los líderes de los partidos de la oposición, así como del propio PP, en su lucha por la obtención del poder en los órganos de la Administración y las estructuras partidarias. Ello, además, asegura la presencia en las ventanas catódicas, a través de las cuales la gente se hace una idea del mundo que le rodea. En este sentido, dice Naím:

“Las acusaciones de corrupción se convirtieron en un arma política y electoral común y muy potente. Se hizo normal entre los candidatos a cualquier cargo público declararse jefe de la campaña de «manos limpias» y acusar al adversario de cómplice del viejo orden corrupto.”

Ante la repetida imagen de la Comunidad Valenciana como el territorio de la corrupción por antonomasia, los datos aportados recientemente por el Poder Judicial, y que se muestran en el encabezamiento, desmienten tajantemente dicha pretensión aireada en las sedes parlamentarias y en los medios de comunicación. Alguien debería (pero no lo hará) pedir perdón; por ejemplo el bocazas de Miguel Ángel Revilla, Presidente de Cantabria, que en sus actuaciones televisivas siempre tenía a punto en su vivaz lengua la expresión “¡lo que está pasando en Valencia!”, refiriéndose a los casos de corrupción.

Es evidente que para muchos actores políticos viene bien a sus intereses de liderazgo personal y de partido el airear los presuntos casos de corrupción valenciana, pero habrá que constatar que el final de la película no es demasiado feliz para el conjunto del pueblo valenciano: la destrucción de puentes entre los diferentes partidos de ámbito valenciano y de estos con el Gobierno Central -¡tan necesitado de apoyos parlamentarios en la presente legislatura!-, conduce a la marginación de la Comunidad Valenciana en el diseño de la política estatal. Y ya sabemos que si no se participa en la toma de decisiones políticas, por lo general, estas se volverán en contra de los intereses del ausente. De esta manera, a los valencianos se nos reservará el papel subalterno que tan bien sabemos desempeñar.

Así, si nadie lo remedia -y no parece que nadie quiera asumir el compromís de remediarlo- la Comunidad Valenciana continuará con el papel de pobre-pagana en el escenario del nuevo sistema de financiación autonómica: Papá-Estado y sus hijastras autonómicas -ávidas de recursos económicos y de inversiones- no van a permitir otro desenlace.

 

 

 

 

El ‘procés’ de desconnexió d’Espanya, a la valenciana

Soraya va obrir el seu palauet a Barcelona com a Virreina de Catalunya. Vicepresidenta d’un govern on brilla la absència descarada de Ministres valencians -i de Secretaris d’Estat, etc.-, feia un gest de complicitat cap a les forces patrocinadores del procés de la desconnexió (virtual) amb Espanya que, com a mínim tindrà els efectes següents:

  • Posar en primer pla de la política espanyola l’Agenda Catalana.
  • Aconseguir beneficis financers i d’inversions, així com privilegis comunitaris per a Catalunya, en el camí d’apaivagar el conflicte polític plantejat per les forces sobiranistes, i de facilitar el sempitern encaix de Catalunya amb Espanya.

Com a reposta, l’hereu polític d’Astut I va convocar els membres insurgents de la Taula Rodona de la Terra Mitjana (dividida en dos sensibilitats polítiques).

Mes, com assenyalava a l’article Ni financiación, ni RTVV, ni ministros: El pueblo valenciano, fuera de la Constitución  { http://wp.me/p4n4JW-h9 }, si hi ha un poble que està desconnectat d’Espanya, este és el poble valencià, fonamentalment, per estes raons:

  1. Infrafinançament: la renda per càpita de la Comunitat Valenciana és inferior a la mitjana espanyola, però els valencians hem d’aportar fons a la resta de Comunitats, fins i tot a aquelles que són més riques que la nostra (eixa connexió financera sempre ha funcionat la mar de bé).
  2. Escassa inversió estatal per a infraestructures valencianes, així com els entrebancs en l’enllestiment del Corredor Mediterrani, tan important per a l’impuls de l’economia valenciana, mediterrània, espanyola i europea.
  3. Desaparició del sistema financer valencià (Bancaixa, CAM, Banc de València…).
  4. Desconnexió hídrica de l’Ebre i, si ens descuidem, del Tajo.
  5. Desconnexió de l’alta velocitat entre Castelló i Alacant, així com del Corredor Mediterrani.
  6. Desconnexió d’RTVV, de manera que la valenciana és l’única comunitat que no té radiotelevisió pròpia.

Algunes veus volen justificar l’aflebiment del Partit Popular de la Comunitat Valenciana respecte de la direcció central del PP, i de la nostra Comunitat cap a Espanya, amb els casos de corrupció que s’imputen a dirigents dels populars valencians. No obstant, com va assenyalar el malaguanyat Rafael ChirbesEl mito de la corrupción de la Comunidad Valenciana ha crecido porque no tenían el mismo poder que otras para frenar las informaciones, pero la Gürtel viene de Madrid“.. Això, a més, es fa evident pel fet que Madrid és el centre de la Gürtel i de la Púnica, i en canvi el Govern d’Espanya té cinc flamants ministres madrilenys.

El maltractament objectiu que patix la Comunitat Valenciana troba les seues arrels en la Història, i es nodrix de les actituds actuals del poder central. En eixe sentit, cal destacar que el Regne de València va ser l’únic territori de la Corona d’Aragó que, després de la derrota en la batalla d’Almansa i la instauració dels Decrets de Nova Planta, no va recuperar el seu Dret Civil Foral, al contrari que Aragó, Catalunya i les Illes Balears que sí que el tornaren a gaudir. I això no és tan sols una cosa del passat, sinò que té unes repercusions jurídiques en el present, com ara la denegació pels Alts Tribunals de l’Estat del dret de les Corts Valencianes a legislar en matèria de dret civil (custòdia compartida, per exemple).

Però, a banda de constatar l’històric i actual Memorial de Greuges del nostre poble, els valencians també hem de fer autocrítica, entre d’altres qüestions, per no haver sabut contraposar al poder central, i centralista, una força capaç de vertebar la societat valenciana i de plantar cara als reptes que constrenyen el benestar i la prosperitat del nostre poble. Així, de l’actual marc de debilitat polític al sistema parlamentari espanyol de ben segur que eixiran beneficiats els pobles:

  • Català (per les raons que hem dit adés).
  • Canari (pel pacte de Coalició Canària amb el PP).
  • Basc (el tractor que demanava Mariano Rajoy va cap a Euskadi a repartir el gra que volia Aitor Esteban del PNB, a canvi de l’aprovació dels Pressupostos de l’Estat).
  • Andalús (pels servicis prestats per Susana Díaz en la investiura de Rajoy).

Amb això, una força d’obediència valenciana com Compromís deixa passar l’oportunitat de condicionar positivament el marc legislatiu i les possibles reformes de la Constitució Espanyola, a més de corregir el tractament injust cap a la Comunitat Valenciana, abans esmentat. Com sempre, qualsevol postura reivindicativa quedarà reduïda a les protestes i a les lamentacions, a la batalla dialèctica sense plasmació en la realitat. Una realitat que, com sempre, ens portarà la infame marginació del poble valencià.

D’esta manera, “el País Valencià serà [molt] d’esquerres”… però serà hemiplègic, i pagà. I si no hi ha res que ho impedisca, convertirem el conte (i els comptes) de La Ventafocs (a la valenciana) {http://wp.me/p4n4JW-hO } en La història interminable.

(Il·lustració: Sileno a l’exposició del Museu ABC. Quin és el territori peninsular invisible?)

Las varias muertes de Rita Barberá

Rita Barberá, salió de la sede del Tribunal Supremo, rodeada de periodistas y cámaras de televisión, después de declarar ante el Magistrado Cándido Conde-Pumpido por un presunto delito de blanqueo de un capital de ¡1.000 euros! Ese día no hubo sentencia, pero antes de comparecer ante la Justicia ya era un cadáver político. Además, se le habían impuesto dos penas: la de Telediario y la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de cargo político (como Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana, declarado no culpable en el mediático juicio de los trajes, y Sonia Castedo, exalcaldesa de Alicante, a la que el juez le archivó el “caso Rabasa” al no apreciar delito).

La tercera pena para Rita Barberá fue su muerte físicaCon ella también feneció el derecho de presunción de inocencia, uno de los pilares fundamentales del sistema democrático.

La virulencia con la que ha sido atacada la Sra. Barberá (sin ir más lejos, el sábado anterior a la declaración judicial de Rita Bárbera, una periodista inmisericorde, y de derechas, María Claver, había pontificado en el plató de La Sexta Noche:“esta señora debe purgar sus pecados”) solo puede explicarse porque ha permanecido 24 años al frente de la capital de la Comunidad Valenciana y tercera ciudad de España, llegando a ser presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, y destacada dirigente del Partido Popular en el ámbito estatal. Por ello, al tiempo que concitaba la simpatía de la mayor parte del pueblo valenciano -y como producto de la impotencia política generada a sus adversarios políticos-, fue objeto del odio visceral de los dirigentes, afiliados y simpatizantes de los partidos opositores, un sentimiento tan negativo que algunos han llegado a confundir con la defensa de sus ideologías, tan vacías…

Una vez abierta la veda mediática contra los casos de corrupción en España que, mayoritariamente, provenían de la época de bonanza económica anterior a la crisis, los partidos valencianos de la oposición, así como los de ámbito estatal y sus aliados mediáticos, se lanzaron a la yugular de los líderes del PP de la Comunidad Valenciana, hasta conseguir descabezar a esta de sus principales referentes políticos. Como ya hemos señalado, las piezas cobradas hasta el momento presente son de caza mayor.

Nos sobran los motivos para tratar de explicar este fenómeno que teledirige la política española:

  1. En general, ante la falta de propuestas políticas y de alternativas ideológicas a la actual crisis del sistema capitalista, los medios de comunicación -con la ayuda inestimable de los partidos políticos de la oposición-, enarbolan la bandera de la lucha contra la corrupción con el objeto declarado de sanear dicho sistema. Así se matan dos pájaros de un tiro: no hace falta elaborar teorías y praxis políticas creativas y renovadoras y, además, se obtiene la atención y el favor de una opinión pública indignada y autocomplaciente, libre de cualquier responsabilidad en materia política o social. Por otra parte, los medios de comunicación aumentan los niveles de audiencia, dado el morbo que supone el escarnio padecido por los dirigentes políticos y, con un poco de empeño, se puede conquistar el poder político desbancando a (presuntos) corruptos.
  2. Dentro del sector político, cabe destacar la actitud del partido Ciudadanos, que en el pacto de investidura con el PP de Mariano Rajoy había obligado a incluir en él la cláusula según la cual el abandono del cargo tenía que producirse nada más se produjera la imputación (investigación) del político afectado. La cobardía y el tacticismo inherente al PP y, más en concreto, al Cuarteto de Jóvenes Vicesecretarios y sus allegados dirigentes valencianos, abrió la vía para que Rita Barberá tuviera que optar entre abandonar el escaño en el Senado o darse de baja en su partido, condenada a la más absoluta soledad. Misión cumplida: Rita Barberá ha abandonado también el Senado, para siempre…
  3. ¿Y qué decir de le persecución política llevada a cabo por Unidos-Podemos y sus confluencias contra Rita Barberá? Para ellos ha encarnado el tótem diabólico de la corrupción española, cuando no había sido condenada por ningún delito. Ni muerta han dejado que descansara en paz, estos tipejos corruptos (así calificaban a la fallecida) de Unidos Podemos, y de las becas black, las subvenciones de los regímenes dictatoriales de Irán y Venezuela, los pelotazos con viviendas de protección pública… y los máximos responsables de corromper con su demagogia barata y sus mentiras el sistema democrático nacido con la Constitución de 1978, eso sí, con la ayuda inestimable de más de una plataforma mediática.
  4. Compromís, por su parte,  ha destacado como Liga Anticorrupción a la valenciana. Así, su lideresa Mónica Oltra ha escalado a las más altas cimas mediáticas, principalmente, en el holding Atresmedia (La Sexta), pues el papel que tenía reservada en los platós de televisión era el de martillo contra la (presunta) corrupción del PPCV. Sin embargo, con el ataque furibundo a los principales dirigentes de los populares valencianos ha contribuido, inconscientemente, a dar rienda suelta y expandir el menosprecio (por no decir odio) de los líderes mediáticos y políticos hacia el pueblo valenciano, de manera que en la mente de buena parte de los españoles y valencianos (tan propensos a caer en el autoodio), Valencia se ha convertido en la tierra por antonomasia de la corrupción, por encima de la Andalucía de los ERE falsos y el fraude de los cursos de formación; el Madrid de las tramas Gürtel y Púnica; y la Cataluña de los Pujol y de las mordidas del 3-5% en la contratación pública. Parece que Compromís -que se declara fuerza nacionalista de izquierdas- confunde la reedición del cordón sanitario construido alrededor del PP, y pergeñado en el Pacte del Tinell catalán, con la defensa firme de los intereses del pueblo valenciano.

De todo lo anterior, solo cabe esperar el ahondamiento en la desvertebración inveterada del pueblo valenciano, por el descabezamiento de su principal partido, y la inexistencia de una fuerza valenciana capaz de negociar/imponer una Agenda Valenciana con un Gobierno español necesitado de sumar apoyos para poder sobrevivir.

Nadie parece desear que la Comunidad Valenciana deje de representar el papel asignado durante siglos: el de Cenicienta de un sistema que necesita alguien que pague la fiesta de todos, y que se retire del baile sola, sin rechistar…

Rita Barberá, descanse en paz.