Levante feliz, alegría de España

Un rasgo que define la trayectoria del pueblo valenciano es el escaso peso político que ha tenido dentro del Estado español, lo que se ha plasmado, por ejemplo, en la escuálida presencia de Ministros en los Gobiernos de España, y en la ínfima fuerza influyente de las élites valencianas sobre las estructuras estatales. De todo ello ha resultado una posición subordinada de Valencia respecto del Estado, con el correlato de que es el único territorio de la Corona de Aragón que no recuperó su Derecho Foral Civil, y que, desde tiempo inmemorial, ha de contribuir a las arcas del Estado cuando posee una renta per càpita inferior a la media española, entre otros factores de marginalidad política.

Este posicionamiento de clara debilidad política entra en contradicción con la pujanza y cohesión que muestra la sociedad civil valenciana, aunque esta cohesión se centra en determinados sectores sociales y en ámbitos territoriales concretos. Por ello, falta la sincronía entre las clase política y la entidades cívicas para poder conseguir una  mayor vertebración del pueblo valenciano.

La fuerza de la sociedad civil valenciana se plasma en los siguientes fenómenos colectivos:

A) Fiestas de gran interés cultural, tres de ellas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad:

  • El Misteri d’Elx (desde s. XV).
  • Les Festes de la Mare de Déu de la Salut d’Algemesí (desde s. XVII).
  • Les Falles de València (y otras poblaciones).

B) Además, existen otras fiestas de enorme singularidad, importancia cultural y transcendencia española e internacional:

  • Les Fogueres de Sant Joan d’Alacant.
  • Les Gaiates de Castelló.
  • Moros i Cristians d’Alcoi, y alrededores.
  • Festa del 9 d’Octubre de València (desde 1338)
  • El Corpus Christi de València (desde 1355).
  • El Oriol de Orihuela (desde 1400).
  • El Sexenni de Morella (desde 1673).
  • La Cabalgata de los Reyes Magos de Alcoi (la más antigua de España).
  • Las distintas celebraciones de la Semana Santa.
  • Els Bous al Carrer.
  • La Tomatina de Buñol, gran evento de masas que atrae a inmensas huestes internacionales con ganas de pasarlo bien.
  • Otras manifestaciones locales de larga trayectoria histórica y gran belleza plástica: Les Danses de la Todolella, La Carxofa de Silla…

Todas estas manifestaciones festivas y culturales exigen la creación y mantenimiento de estructuras organizativas complejas, y el trabajo duro y abnegado de las diferentes colectividades. También generan una fuertes repercusión económica en la sociedad.

C) Instituciones:

  • El Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia. Orígenes romanos o árabes. Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial en 2008.
  • Las Bandas de Música, que alegran nuestra fiestas y suministran músicos a las bandas y orquestas de España y del mundo entero.
  • La Paella, como hito internacional y plato señero de la potente gastronomía valenciana.
  • Otras entidades comunes a todo el territorio español: Universidades, colegios profesionales, organizaciones de empresarios, sindicatos, AMPAS, asociaciones de vecinos, organizaciones de consumidores y usuarios, clubes deportivos…

Con la presentación de este curriculum vitae tan rico en materia institucional, cultural y festiva, el pueblo valenciano puede hacer gala de ser uno de los más singulares dentro de las distintas particularidades que integran España. A mayor abundamiento, posee lengua propia y, según un estudio de la Unidad de Biología Evolutiva de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, dado a conocer en 2010, los genes de la población valenciana divergen más de las del resto de españoles que las de los vascos; después de los extremeños, los rasgos genéticos de los valencianos eran los más divergentes al tener una mayor herencia norteafricana y una menor influencia sefardí.

Sin embargo, esta gran y singular energía cívica valenciana no ha sido transvasada al campo de la política. Este potente particularismo cultural no ha generado organizaciones políticas de estricta obediencia valenciana, como sí ha sucedido en Cataluña y Euskadi, donde sendas formaciones nacionalistas son hegemónicas en sus territorios y han tenido un papel protagonista en la evolución de la política española.

Por contra, las fuerzas políticas presentes en la Comunidad Valenciana (autóctonas o dependientes de Madrid), ni tan siquiera, han podido lograr mínimos acuerdos al objeto de sentar las bases de un progreso equilibrado de un pueblo al que se le ha reservado el papel de pobre y pagano. El acuerdo por la financiación y las inversiones, suscrito en octubre de 2015, por todos los partidos con representación en las  Corts Valencianes, y que contó con el apoyo de Universidades, sindicatos y organizaciones empresariales, ha quedado como papel mojado, ya que su objetivo principal era el establecer un grupo valenciano de presión contra el Gobierno del PP y, de paso, poner en apuros a su sucursal valenciana.

Además, los pactos llevados a cabo en el Congreso de los Diputados con motivo de la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España, y de la posterior aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2017 -con posible proyección hacia el 2018- aportan generosos beneficios a las comunidades vasca y canaria, cuyos partidos nacionalistas suscribieron los pactos con el PP, al tiempo de que se trata de privilegiar a Cataluña, como medida política para intentar apagar los fuegos insurgentes presentes en esa comunidad autónoma.

El pueblo valenciano nunca ha contado con una formación política nacionalista con la suficiente fuerza como para ser decisiva en el Estado español, y ahora que podría tenerla (Compromís tiene cuatro diputados en Madrid que podrían ser determinantes) esta rechaza el rol de fuerza interlocutora con el Gobierno de España.

Esto solo puede entenderse porque, históricamente, el nacionalismo valenciano -que ahora representa Compromís- ha poseído un cariz reivindicativo predominantemente lingüístico y cultural y, desde el posicionamiento de una izquierda nebulosa -cuya meta más clara es el establecimiento de un cordón sanitario alrededor del PP-, ha abandonado el flanco más político, aquel que le permitiera llevar a cabo difíciles negociaciones (que, sin embargo, sí que había realizado con el PPCV) para conseguir objetivos económicos favorables a un mayor bienestar de la sociedad valenciana.

En fin: Los valencianos tenemos una sociedad que se siente autosatisfecha con sus extraordinarias realizaciones culturales y festivas, y desatiende la llamada de la política, y una formación política valencianista alejada del espíritu popular, rígida ante la cambiante realidad porque guía sus pasos a la luz de una doctrina ortodoxa.

Por unas u otras razones, hemos de constatar que la letra del Himno valenciano resulta de lo más realista, a la par que predictiva: “Per a ofrenar noves glòries a Espanya“…

(Fotografía: Representación del Misteri d’Elx)

 

 

Anuncis

Independiente de Cataluña – Real Español: 1-0. ¿A qué jugamos?

La fecha señalada para la celebración del referéndum hacia la independencia virtual de Cataluña, no puede ser casual: el incierto, alarmante y confuso 1-O, que bien podría asimilarse a la inauguración del marcador en cualquier juego de pelota, como el fútbol, por ejemplo. Este podría ser el desarrollo del (des)encuentro:

1-0. (Marcado en clarísimo fuera de juego constitucional).

Se adelanta en el tanteador el Govern de la mayoría parlamentaria -que no electoral- del movimiento independentista catalán, lo que le aporta las siguientes ventajas tácticas:

  • Juega al ataque y va por delante del Gobierno Español en el juego político, el cual, además, se encuentra a la defensiva y actúa a rebufo de las iniciativas que adopta el Govern Català. Mientras, la mayoría social y electoral catalana -que no es independentista- como cualquier mayoría silenciosa que se precie, calla (aunque vota que es un primor).
  • Se ha asegurado la presencia machacona en los medios de comunicación, de manera que copa día tras día las parrillas televisivas, las ondas de radio y el papel-prensa, sin fisura alguna.
  • Con la inauguración del marcador político y social, y el miedo que ha metido en el cuerpo de la clase política y de los ciudadanos en general, se garantiza que -sea cual sea el resultado final- se acabará mejorando el posicionamiento de Cataluña dentro de la estructura estatal, con el logro de mayores cotas de autogobierno, la obtención de más recursos económicos e inversiones estatales en infraestructuras (para empezar ya han sido aprobados 4.200 millones por el Gobierno de Mariano Rajoy). Probablemente, se producirá también el reconocimiento de Cataluña como nación, mediante una reforma simple o reforzada de la Constitución Española.
  • Al mismo tiempo, le permite correr un tupido velo con la estelada para tratar de cubrir las vergüenzas del régimen corrupto del 3%, que de forma tan eficiente gestionó la saga de los Pujol y otros dirigentes de la virtualmente extinta Convergència Democràtica de Catalunya.

Forofos de estas jugadas estratégicas no le van a faltar al seleccionado nacional independentista: tanto Podemos como el nuevo PSOE del renovado secretario general Pedro Sánchez, ya se han manifestado favorables al tratamiento fiscal privilegiado para Cataluña, respecto de los demás pueblos de esa nación de naciones que atiende al nombre de España. (Por cierto, ¿Valencia será la tercera nación, después de Cataluña y Euskadi?).

Que en el camino hacia el triunfo algunos miembros del Govern y otros líderes políticos independentistas hayan acabado chupando banquillo -por el cese en sus funciones-, o sentados en el banquillo de los acusados para terminar inhabilitados, supone un precio insignificante en comparación con los beneficios que pueden obtener en conjunto. En este sentido, existe una buena cantera de políticos valencianos que, habiendo sido declarados no culpables o no imputados en procesos judiciales contra la corrupción, hace tiempo que han sido inhabilitados de facto, tras pasar por el largo y tortuoso camino que conduce hacia la pena de telediario. Véase:

  • Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana, por el contencioso de los trajes.
  • Alfonso Grau, exprimer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, por el caso Nóos.
  • Sonia Castedo, exalcaldesa de Alicante, a quien le archivaron el caso Rabasa, aunque tiene pendiente otro proceso.
  • Rita Barberá, exalcaldesa de Valencia, investigada por el llamado pitufeo de 1.000 euros y el caso Ritaleaks (gastos en viajes y bolsos, denunciado por Compromís, del que fue absuelta), con el resultado de su inhabilitación política y su postrera muerte física.
  • En esa misma línea, cuando en España no había más madera en materia de corrupción que aquello que los medios de comunicación españoles denominaron #LoDeValencia, el líder político valenciano Esteban González Pons vio truncado su camino hacia un Ministerio en el Gobierno del PP porque una campaña bien orquestada lo señaló como “presunto implicado” en un caso de corrupción…

1-1.

No obstante, el Estado Español es una maquinaria algo anticuada, pero a la vez potente y más o menos bien engrasada. De momento, aunque parece ir a remolque de las desafiantes iniciativas del Govern Català (más verbales y gestuales que efectivas), esconde sus mejores cartas (como también trata de hacer el independentismo) con el objetivo de intentar empatar el envite, primero, y acabar venciendo finalmente en el pulso lanzado por los soberanistas catalanes. Por ello, dirige una batería completa para sojuzgar la voluntad ganadora del adversario:

  • La fiscalización semanal de las cuentas de la Generalitat Catalana por el Gobierno de España, al objeto de impedir que se desvíen gastos finalistas hacia la organización del referéndum por la autodeterminación.
  • La Fiscalía y la Judicatura pisan los talones a las autoridades catalanas que pudieran resultar responsables de organizar la consulta inconstitucional, y que podrían resultar inhabilitados y, lo que es peor, sancionados con multas que afectaran al patrimonio personal de los condenados.

Según lo expuesto, lo normal es que la partida acabe en tablas. Pero sabemos que en el fúrbol todo puede ocurrir hasta que el árbitro pita el final del partido: desde que algún equipo marque en el último minuto y logre la victoria… hasta que alguien acabe en prisión…

Aunque casi lo más probable es que el empate conduzca a una prórroga interminable… a nuevas y tediosas temporadas de Pasión de Catalanes.

De todas las maneras, aunque el Gobierno Español acabe imponiéndose en el reto separatista y logre impedir la celebración del referéndum, los independentistas siempre podrán celebrar el 1-0 inaugurador de la temporada, y exclamar: “que nos quiten lo bailao“.

(Fuente de la fotografía: EcoDiario.es – elEconomista.es)

 

Lobos vestidos de pura lana virgen

En su línea de profundización del victimismo más radical e inconsistente, Carles Puigdemont ha querido trazar un paralelismo entre la persistencia de una sociedad que padeció los ataques brutales de la banda terrorista ETA, con la persistencia que han de mantener los protagonistas del procés hacia la independencia de Cataluña, al objeto de vencer a un Estado que José/Pep Guardiola -embajador deportivo ante el Estado teocrático, islamista i represor de Qatar– tildó de “autoritario”.

El nacionalismo catalán tuvo un esporádico fenómeno terrorista encarnado en la organización Terra LLiure, pero su hoja de ruta soberanista ha seguido la senda pacífica en lo estratégico y lo táctico. Al contrario, el nacionalismo vasco ha estado marcado por la terrible presencia de ETA, cuyos objetivos eran conseguir una Euskal Herria “independiente, socialista y euskaldun“, mediante la utilización de la vía armada, es decir, llevando a cabo asesinatos execrables contra miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, políticos, periodistas y gente del pueblo, como las víctimas de Hipercor en Barcelona, hace ahora 30 años.

En ese sentido, el PNV utilizó la actividad de ETA y la posible solución al conflicto vasco como asunto a incluir en cualquier mesa de negociación con el Estado, a fin de obtener mayores cotas de autogobierno y mejoras socioeconómicas para Euskadi (“para que dejen de matar”). Durante esa larga etapa, el terrorismo (cuya esencia reside en atemorizar al pueblo enemigo a través de los actos de terror que, a su vez, tienen una gran repercusión en todos los medios de comunicación) y la cuestión vasca hegemonizaron las portadas de los periódicos y los noticiarios de la televisión, hasta el fracaso del denominado Plan Ibarretxe y la derrota (aún no declarada) de ETA.

Con la puesta en marcha del procés el independentismo catalán se ha asegurado aquello que pretendía ETA: conquistar el espacio mediático e imponer la hoja de ruta de sus afanes separatistas que, de una u otra forma, con la independencia o sin ella, ha de beneficiar su posicionamiento político:

  • 4.200 millones de euros que fluyen desde el Estado para inversiones en Cataluña.
  • Apertura del palacete utilizado como segunda vivienda en Cataluña de la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría.
  • “Cataluña” hasta en la sopa mediática de la televisión pública española.

Y el asunto va para largo, pues aunque no se logre la independencia, la cuestión catalana estará encima de la mesa de los asuntos fundamentales para el Estado, agotará el papel de los periódicos, pixelará las pantallas de las televisiones y, por lo tanto, invadirá cotidianamente los cerebros de los españoles todos.

En su afán de hacerse fuerte en su posición victimista, Carles Puigdemont ha pretendido utilizar el 30 aniversario de la masacre terrorista de Hipercor para intentar colocarse en el lugar de las víctimas de la barbarie, en este caso, la imputada a un “Estado autoritario” que, como tal, “ejerce la violencia contra el pueblo catalán”. Sin embargo, esta torpe pirueta metafórica no puede ocultar que es el movimiento independentista catalán quien se ha colocado fuera del sistema democrático al colocarse fuera de la Ley.

Una Ley en cuya elaboración colaboró decisivamente el catalanismo político y que fue votada muy mayoritariamente por el pueblo catalán, ahora secuestrado por una mayoría absoluta de las fuerzas soberanistas en el Parlament de Catalunya, minoritaria respecto del número de votos conseguidos por los partidos no independentistas en las elecciones autonómicas del 27-S de 2015. Con esta mayoría, inferior a los 2/3 que se requieren para modificar el Estatuto de Autonomía, Junts pel Sí amenaza con constituir la República Catalana Independiente de su Casa (en primer término, de la Cataluña Media que no es independentista) y así extorsionar al Estado para conseguir píngües beneficios socioeconómicos para su territorio, aparte de convertir la interminable teleserie de Pasión de Catalanes, en un auténtico film de terror.

Una Ley que, precisamente, tiene como garantes últimos de su eficacia democrática a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, quienes junto con los políticos, los periodistas y el pueblo llano, fueron víctimas de los crímenes perpetrados por la banda terrorista ETA y que, mediante la persistencia durante largos y sangrientos años, han conseguido preservar el imperio de esa Ley en Democracia.

Puigdemont se pone la piel de cordero degollao para intentar confundir al personal y, con ello, perseguir el triunfo de su golpe (más de lengua que de mano, todo hay que decirlo) contra el Estado Social y Democrático de Derecho que es España, el cual, con la ayuda inestimable del pueblo español, persistió y venció a las fuerzas que intentaron su desaparición.

Contra estos gigantes (o molinos) se ha de volver a estrellar la soberbia soberanista.

(Fuente de la fotografía: LaRazón.es)

 

 

 

 

 

El ‘procés’ de desconnexió d’Espanya, a la valenciana

Soraya va obrir el seu palauet a Barcelona com a Virreina de Catalunya. Vicepresidenta d’un govern on brilla la absència descarada de Ministres valencians -i de Secretaris d’Estat, etc.-, feia un gest de complicitat cap a les forces patrocinadores del procés de la desconnexió (virtual) amb Espanya que, com a mínim tindrà els efectes següents:

  • Posar en primer pla de la política espanyola l’Agenda Catalana.
  • Aconseguir beneficis financers i d’inversions, així com privilegis comunitaris per a Catalunya, en el camí d’apaivagar el conflicte polític plantejat per les forces sobiranistes, i de facilitar el sempitern encaix de Catalunya amb Espanya.

Com a reposta, l’hereu polític d’Astut I va convocar els membres insurgents de la Taula Rodona de la Terra Mitjana (dividida en dos sensibilitats polítiques).

Mes, com assenyalava a l’article Ni financiación, ni RTVV, ni ministros: El pueblo valenciano, fuera de la Constitución  { http://wp.me/p4n4JW-h9 }, si hi ha un poble que està desconnectat d’Espanya, este és el poble valencià, fonamentalment, per estes raons:

  1. Infrafinançament: la renda per càpita de la Comunitat Valenciana és inferior a la mitjana espanyola, però els valencians hem d’aportar fons a la resta de Comunitats, fins i tot a aquelles que són més riques que la nostra (eixa connexió financera sempre ha funcionat la mar de bé).
  2. Escassa inversió estatal per a infraestructures valencianes, així com els entrebancs en l’enllestiment del Corredor Mediterrani, tan important per a l’impuls de l’economia valenciana, mediterrània, espanyola i europea.
  3. Desaparició del sistema financer valencià (Bancaixa, CAM, Banc de València…).
  4. Desconnexió hídrica de l’Ebre i, si ens descuidem, del Tajo.
  5. Desconnexió de l’alta velocitat entre Castelló i Alacant, així com del Corredor Mediterrani.
  6. Desconnexió d’RTVV, de manera que la valenciana és l’única comunitat que no té radiotelevisió pròpia.

Algunes veus volen justificar l’aflebiment del Partit Popular de la Comunitat Valenciana respecte de la direcció central del PP, i de la nostra Comunitat cap a Espanya, amb els casos de corrupció que s’imputen a dirigents dels populars valencians. No obstant, com va assenyalar el malaguanyat Rafael ChirbesEl mito de la corrupción de la Comunidad Valenciana ha crecido porque no tenían el mismo poder que otras para frenar las informaciones, pero la Gürtel viene de Madrid“.. Això, a més, es fa evident pel fet que Madrid és el centre de la Gürtel i de la Púnica, i en canvi el Govern d’Espanya té cinc flamants ministres madrilenys.

El maltractament objectiu que patix la Comunitat Valenciana troba les seues arrels en la Història, i es nodrix de les actituds actuals del poder central. En eixe sentit, cal destacar que el Regne de València va ser l’únic territori de la Corona d’Aragó que, després de la derrota en la batalla d’Almansa i la instauració dels Decrets de Nova Planta, no va recuperar el seu Dret Civil Foral, al contrari que Aragó, Catalunya i les Illes Balears que sí que el tornaren a gaudir. I això no és tan sols una cosa del passat, sinò que té unes repercusions jurídiques en el present, com ara la denegació pels Alts Tribunals de l’Estat del dret de les Corts Valencianes a legislar en matèria de dret civil (custòdia compartida, per exemple).

Però, a banda de constatar l’històric i actual Memorial de Greuges del nostre poble, els valencians també hem de fer autocrítica, entre d’altres qüestions, per no haver sabut contraposar al poder central, i centralista, una força capaç de vertebar la societat valenciana i de plantar cara als reptes que constrenyen el benestar i la prosperitat del nostre poble. Així, de l’actual marc de debilitat polític al sistema parlamentari espanyol de ben segur que eixiran beneficiats els pobles:

  • Català (per les raons que hem dit adés).
  • Canari (pel pacte de Coalició Canària amb el PP).
  • Basc (el tractor que demanava Mariano Rajoy va cap a Euskadi a repartir el gra que volia Aitor Esteban del PNB, a canvi de l’aprovació dels Pressupostos de l’Estat).
  • Andalús (pels servicis prestats per Susana Díaz en la investiura de Rajoy).

Amb això, una força d’obediència valenciana com Compromís deixa passar l’oportunitat de condicionar positivament el marc legislatiu i les possibles reformes de la Constitució Espanyola, a més de corregir el tractament injust cap a la Comunitat Valenciana, abans esmentat. Com sempre, qualsevol postura reivindicativa quedarà reduïda a les protestes i a les lamentacions, a la batalla dialèctica sense plasmació en la realitat. Una realitat que, com sempre, ens portarà la infame marginació del poble valencià.

D’esta manera, “el País Valencià serà [molt] d’esquerres”… però serà hemiplègic, i pagà. I si no hi ha res que ho impedisca, convertirem el conte (i els comptes) de La Ventafocs (a la valenciana) {http://wp.me/p4n4JW-hO } en La història interminable.

(Il·lustració: Sileno a l’exposició del Museu ABC. Quin és el territori peninsular invisible?)

Es la hora del despertar de ‘La Bella Durmiente’ (a la valenciana)

IMG_1593

Graffiti de Tamara, en la Avda. de Burjassot de Valencia

Jo vinc d’un silenci antic i molt llarg” (Raimon)

Reino cristiano en el siglo XIII. Tuvo su Siglo de Oro en el siglo XV.

El  Reino de Valencia perdió sus fueros en 1707 a manos de  Felipe V. También perdió la guerra contra  Franco, pues se mantuvo como territorio republicano después del  Alzamiento  militar. Tal vez, porque allí encontró los últimos focos de resistencia, el  Generalísimo  nunca puso sus pies en Alicante  según señala el periódico ABC.

04-05-2014 19;39;38

Después de todo, Valencia ha sido el único territorio foral de la Corona de Aragón que no ha recuperado su derecho civil foral, al contrario que Cataluña, Baleares y Aragón.

Valencia ha dormido largos siglos, primero despreciada y después oculta, invisible, en el trasiego de una patria que solo se acordaba de ella cuando había que detraer buena parte de los bienes conseguidos con el esfuerzo de sus gentes, al tiempo que le negaba el agua para su tierra seca y la sal de los afectos {vid. Cuéntame El Patito Feo (a la valenciana) http://wp.me/p4n4JW-j1 }.

Aún así, su Himno canta: “Per a ofrenar noves glòries a Espanya…”

Despertó ligeramente con la Transición democrática y la aprobación de su Estatuto de Autonomía, pero siempre mantuvo su posición subordinada a los intereses de un Estado que debía atender a su crecimiento, así como a las exigencias de las Comunidades Autónomas consideradas  pobres. Como consecuencia de la crisis económica de 2008, Valencia emergió de la pesadilla sabiéndose que también era  pobre (su renta per cápita está por debajo de la media nacional) y que además era  pagana  (tenía que aportar recursos al fondo solidario del que también se nutrían Comunidades con una renta per cápita superior a la suya. (Vid. El finançament valencià, de  Vicent Cucarella  { http://wp.me/p4n4JW-eb }, entre otros estudios).

Sobre poseer una población y un PIB que representan ambos más del 10% de los totales españoles, ha continuado invisible, oculta por la burbuja informativa que viene saturada desde  Madrid  y Cataluña  (anteriormente lo fue desde  Euskadi, con su proceso soberanista y el terrorismo de  ETA). Por si fuera poco, ha tenido que cerrar la radiotelevisión pública  (la única que ha desaparecido del mapa autonómico español, sobre poseer lengua propia) que, a pesar de sus deficiencias, ayudaba a cohesionar a la sociedad valenciana y a impulsar su sector audiovisual.

20141009_011144

Sin embargo, por debajo de una conciencia nacional adormecida, Valencia ha vivido el sueño cotidiano de su gente, emprendedora, creativa. De manera que ha elaborado pacientemente un tejido social amplio y resistente:  fogueres, gaiates, moros y cristianosLa Muixerenga d’Algemesí, el  Misteri d’Elx, el  Tribunal de las Aguas  de Valencia, las Fallas como  Patrimonios de la Humanidad, y las  bandas de música  que inundan con su música todas las manifestaciones festivas y solemnes de nuestros pueblos.

DSCF2020

Por todo ello, la Comunidad Valenciana ya ha tocado fondo… El pueblo valenciano comienza a salir lentamente del estado de postración moral y sumisión política; se ha cansado de asumir el papel de chivo expiatorio de los efectos negativos de la crisis económica; de ocupar el nº 1 del  hit parade  de las Comunidades derrochadoras y corruptas, elaborado desde Madrid (¿Valencia más corrupta que Andalucía, Madrid, Cataluña..?) Los/as valencianos/as han caído en la cuenta que con ese tipo de   imputaciones  lo que se ha conseguido es mantener a la Comunidad Valenciana en el papel de  pobre-pagana, que tan bien ha venido a los intereses del Estado, del Gobierno de turno, de los partidos de la oposición y del resto de Comunidades Autónomas…

Representantes-politicos-sociedad-manifesto-financiacion_EDIIMA20151007_0551_18
(Fuente: eldiario.es)

Con el acuerdo suscrito, en octubre de 2015, por TODOS los partidos con representación en las  Corts Valencianes, y que contó con el apoyo de Universidades, sindicatos y organizaciones empresariales, se abrió una nueva etapa en la vida política valenciana. A partir de aquí, las fuerzas políticas que representan al pueblo valenciano, con el apoyo de organizaciones insignia de la sociedad civil, se han comprometido a exigir del Gobierno de España -cualquiera que sea su signo político- un modelo de financiación justa que garantice a todos los ciudadanos la prestación de los servicios públicos esenciales, en plan de igualdad, y que acabe con la crónica discriminación de la Comunidad Valenciana en materia fiscal y de inversiones públicas (fundamentalmente, las que deberían ser destinadas al  Corredor Mediterráneo).

Ahora, cuando el Estado español sufre una grave crisis institucional, provocada por el nuevo sistema de partidos que convierte en misión casi imposible la formación y el funcionamiento del Gobierno de España, si  las fuerzas políticas que representan al pueblo valenciano  -actuando por encima de sus meros intereses partidistas- son capaces de aprovechar el impulso generado por el mencionado Acuerdo sobre la Financiación y las Inversiones, ha llegado la hora de  reivindicar ante el Estado mayores cotas de equidad y solidaridad para el pueblo valenciano, así como de colaborar en el objetivo global de regenerar y fortalecer el Estado de las Autonomías y del Bienestar Social.

despierta

Graffiti de Tamara, La Nena y David de Limón, por el parque de Marxalenes, Valencia

¿Tienen algo positivo que aportar los diputados valencianos y sus partidos, al objeto de que un regenerado  statu quo  político español produzca mayores niveles de democracia y de bienestar social, al tiempo que todo ello permita conseguir lo que es justo y necesario para el pueblo valenciano?