Compromís será de izquierdas… y no será…

No se sabe cuántos valencianos desearían contar con un partido nacionalista del estilo del PNV, Coalición Canaria, e incluso, de Nueva Canarias, cuyo único diputado, Pedro Quevedo, se integró en las listas electorales del PSOE, pero se desmarca de la línea táctica de los socialistas cuando de llevar beneficios económicos para Canarias se trata, y pacta con el partido en el Gobierno.

Estas formaciones poseen un sesgo ideológico más o menos definido: o son de centro-derecha, o son de centro-izquierda, aunque su vocación es la de intentar aglutinar al más amplio espectro sociopolítico posible, es decir, su característica principal es que son formaciones políticas transversales, de manera que sus afiliados y simpatizantes pertenecen a distintas capas sociales que tienen como meta preservar el sentimiento de pertenencia a una comunidad cultural, política e histórica y, por lo tanto, defender -y pactar- los intereses sociales y económicos de la misma en el camino de lograr el progreso y la prosperidad de su gente.

También es cierto que, unos partidos más que otros, tienden a mirarse el ombligo y solo buscan el beneficio propio olvidando frecuentemente los factores de solidaridad y equidad, tan necesarios para alcanzar el equilibrio económico entre las comunidades que integran el Estado, en el contexto de una lucha global para reducir las desigualdades que se plantean en nuestro mundo. Mas, un nacionalismo bien temperado no tendría porqué estar reñido con la búsqueda de la solidaridad entre las demás naciones y pueblos que habitan el planeta Tierra. El nacionalismo, o el patriotismo, supone la toma de consciencia de determinados seres humanos de estar en el mundo, un mundo concreto que se construye a partir del territorio dónde uno ha nacido o en el que se ha integrado.

Compromís podría ser esa fuera nacionalista que necesita, como nadie, el pueblo valenciano, pues éste viene sufriendo histórica y sistemáticamente la marginación del Estado, lo que se manifiesta en los siguientes frentes:

  • Un sistema de financiación injusto donde la Comunidad Valenciana es pagana, a pesar de ser pobre.
  • Los obstáculos para las inversiones estatales en infraestructuras valencianas, así como la puesta a punto del Corredor Mediterráneo, tan importante para el impulso de la economía valenciana, mediterránea, española y europea.
  • La desaparición del sistema financiero valenciano (Bancaja, CAM, Banco de Valencia …).
  • La falta de una política estatal en materia hídrica que facilite la llegada de ese recurso fundamental para el campo valenciano.
  • Las consecuencias negativa del “brexit” que planean sobre nuestras exportaciones, el sector turístico y el fenómeno residencial de británicos en el territorio valenciano.
  • El cierre de RTVV, lo que hace a la valenciana como la única con lengua propia (y sin ella) que no dispone de su medio de comunicación autonómico, y la ausencia de los profesionales valencianos del sector a los medios de comunicación de ámbito estatal .
  • La dificultad en la recuperación (actualizada) del Derecho Civil Foral que, según parece, haría necesaria la derogación de los Decretos de Nueva Planta

Además, dado el nuevo orden partidario presente en el Estado español instaurado durante la crisis económica, en el que la emergencia de nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos provocan el debilitamiento del bipartidismo clásico capitaneado por el PSOE y el PP, y donde se produce el mayor reto planteado al sistema constitucional de 1978, proveniente de las fuerzas independentistas catalanas, Compromís estaría en condiciones de jugar un papel de bisagra en estos ámbitos políticos:

  • Agente mediador entre las posturas soberanistas del nacionalismo catalán (con el que se  comparten afinidades históricas, culturales y lingüísticas) y el posicionamiento centralista del PP, lo que se podría plasmar en la instauración de un sistema de financiación autonómica más justo y en las reformas constitucionales que se consideren necesarias.
  • Bisagra entre el PP y el PSOE, con quien gobierna la Generalitat Valenciana, en el camino de facilitar los acuerdos que hagan posible las reformas antes mencionadas, y abrir esa Segunda Transición que debe dar un nuevo impulso a la democracia española.

Sin embargo, hay que quitarse de la cabeza esta imagen idílica de Compromís que tanto bien podría traer a las tierras valencianas y al resto de España. Compromís es una formación política que aglutina al nacionalismo de izquierda del Bloc -de Enric Morera y Joan Baldoví– y a otras izquierdas con tintes nacionalistas cuya líder más destacada es Mónica Oltra. Todos ellos beben de la tradición y la doctrina instauradas por Joan Fuster, el fundador de esa rara especie de nacionalismo valenciano que ha de ser de izquierdas y catalanista.

Por ello, y a pesar de las vueltas que da la vida, fiel a la doctrina que le insufló el aliento ideológico iniciático, Compromís pugna por constituirse como compañero de viaje y bisagra bien engrasada para facilitar la coordinación y el buen entendimiento entre los movimientos populistas presentes en el escenario político español:

  1. El populismo nato de Podemos, nacido del movimiento de los Indignados del 15-M, como excrecencia política de la crisis económica de 2008, en cuanto a que se encuadra en el sector de la izquierda, aunque en su momento manifestó su vocación de transversalidad.
  2. El populismo soberanista catalán, en tanto movimiento muy apreciado por cualquier catalanista que se precie de ello.

Todos estos movimientos políticos populistas, a los que da su apoyo explícito Compromís, pretenden socavar los cimientos de la democracia española que tanto costó construir, y en cuya definición colaboró decisivamente el nacionalismo catalán. Ahora, estas fuerzas políticas pretenden -en sintonía- disgregar a Cataluña de España, por una parte, y proyectar la secuela de esa República que, al parecer, se encuentra enterrada en las cunetas que dibujan el territorio español.

No, definitivamente, Compromís no será la fuerza nacionalista que necesita  el pueblo valenciano para  salir de su posición sumisa y subalterna que le depara la política estatal. Y no será un factor clave capaz de influir sobre las reformas que precisa el edificio constitucional español, después de 40 años de funcionamiento.

Por ello, la pregunta pertinente podría ser: ¿Quién será… será? (¿Hay alguien ahí?).

 

(Fuente de la fotografía: naiz. El pie dice: “Homs y otros representantes catalanes han recibido diversos apoyos en el Congreso de Madrid”. Entre Homs y Junqueras se encuentra el diputado de Compromís Enric Bataller)

Compromís, fuerza zombi

 

Una de vampiros

Los hechos exorcizan el victimismo. Los números cantan. Las nubes (negras) no se levantan: el Estado español margina al pueblo valenciano, de forma reiterada, a lo largo de la Historia:

  • Ha mantenido a sus élites políticas fuera de los círculos de poder. La ausencia de ministros valencianos en el Gobierno de Mariano Rajoy es la última demostración.
  • Tras eliminar los Fueros del Regne de València, no ha restituido su Derecho Civil Foral, como sí sucedió con los restantes territorios de la Corona de Aragón, cuestión que tiene consecuencias prácticas en cuanto que los tribunales impiden el desarrollo de un Derecho Civil Valenciano adaptado a nuestra época.
  • El pueblo valenciano quedó excluido del concepto de nacionalidad histórica, dado que el comienzo de la Guerra Civil impidió que se llegara a aprobar su proyecto de Estatuto de Autonomía. De esta manera, los valencianos han pagado doblemente su adscripción al bando republicano, con Valencia como capital de la II República: En primer lugar, sufriendo la represión franquista en el interior y el destierro de sus élites políticas, intelectuales y artísticas. Posteriormente, durante la Transición Española, se penalizó la no aprobación del Estatuto de Autonomía Valenciano, al contrario de lo acaecido con los Estatutos Catalán, Vasco y Gallego, por lo que sus comunidades accedieron a la categoría de nacionalidades históricas.
  • Durante el periodo constitucional, los distintos sistemas de financiación autonómica y los Presupuestos Generales del Estado han venido discriminando, de forma ostensible, a la Comunidad Valenciana. Así, la valenciana es la única comunidad pobre (cuya renta per cápita es inferior a la media estatal) que resulta pagana (ha de contribuir al fondo común desde el que se derivan recursos al resto de comunidades). En el último proyecto de PGE, la CV recibe la menor proporción por habitante de inversiones del Estado: 119 euros. La inversión en infraestructuras es desdeñable, indigna para una de las poblaciones más dinámicas del Estado español.

¿Existe alguna fuerza política capaz de acabar con el maltrato sufrido por la Comunidad Valenciana?:

PP y PSOE , como partidos de ámbito estatal y que han gobernado en España (con sus sucursales autonómicas sumisas), tienen como principal preocupación obtener y mantenerse en el poder, lo que les lleva a pactar -y favorecer- a formaciones nacionalistas (antes, CiU  y PNV; ahora, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, a los que hay que añadir las fuerzas del soberanismo catalán, para tratar de abortar el procés).

Los pactos de investidura para la Presidencia del Gobierno de Mariano Rajoy y el procedimiento para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017, constituyen sendos momentos en los que el poder estatal, debilitado por la mayoría parlamentaria insuficiente que disfruta el partido del Gobierno, ha de otorgar privilegios a las comunidades autónomas catalana (4.200 millones de euros para inversiones en infraestructuras), vasca (2.400 millones de euros por la actualización del cupo, más inversiones como la destinada para la “Y” del AVE), y canaria, cuyos dos únicos representantes en el Congreso de los Diputados (una, de Coalición Canaria y otro, de Nueva Canarias (el célebre Pedro Quevedo) han conseguido, además de recursos para el archipiélago, un papel preeminente en la vida parlamentaria con la obtención de la presidencia de las dos comisiones de investigación creadas en el Congreso.

¿Será Compromís la fuerza política que acabe con la marginación del pueblo valenciano? Por principios, ha rechazado el posicionamiento conquistado por los partidos nacionalistas antes señalados, de manera que sus cuatro diputados huyen como de la quema del papel protagonista que una formación valenciana pudiera representar, por primera vez, en la escena política española. Por ello, Compromís se niega en redondo a pactar mejoras tan necesarias en materia financiera y de inversiones, así como en constituirse como núcleo irradiador para una posible, y necesaria reforma del sistema constitucional. Antes bien, desea remarcar las diferencias ideológicas abismales con el partido más corrupto de Europa (¿de qué manga se ha sacado ese ranking Podemos?), para refugiarse en las barricadas en lucha contra el Enemigo Público Número 1, desde las que mostrar los cartelitos reivindicativos de un #TracteJust y amenazar con “armar el pollo” (ave no voladora -a diferencia del canario- destinada a ser sacrificada en la Olla de las Ofrendas Valencianas a España, tras un desplume minucioso y un troceado de rigor).

Apocalipsis zombi

Como un ritual mágico, como una premonición, Carles Mulet, senador de Compromís (fuerza zombi, con cuerpo organizativo y electoral vivo, y alma doctrinal muerta por un izquierdismo estéril y  un catalanismo vergonzante), desgarró en sede parlamentaria una fotografía de Susana Díaz, Presidenta de Andalucía y candidata a la Secretaría General del PSOE, al grito de “gusana” y “asco de señora”. Y las imprecaciones han surtido su efecto… y el cadáver (político) de Pedro Sánchez (el candidato a Presidente del Gobierno de Compromís) resucitó

Ya percibimos el eco mudo del “No es No” que retorna en forma de “Sí es Sí”… Ya se recorta a lo lejos la figura de los maestros del paseillo antitaurino… Ya suenan los acordes pachangueros y repetitivos de La yenka: “Izquierda, izquierda… Derecha, derecha”…

Así, pues… Danzad, danzad, malditos

 

 

 

 

 

 

(Fuente de la fotografía: El Periódico Mediterráneo)

#RescatarPersonas, #RescatarAlPuebloValenciano

#RescatarPersonas

…En lugar de rescatar bancos en apuros, se ha convertido en una más de las numerosas etiquetas ideadas y expandidas por el movimiento que nace con la #Indignación, provocada por los efectos de la crisis en las clases media y baja, tal y como viene siendo habitual, por otra parte, en todas las crisis habidas y por haber en el desarrollo del sistema capitalista. Como alternativa a la reducción de rentas de las personas afectadas por la crisis se etiquetó la misma como #Austericidio y se propuso, sin más, luchar contra él.

Estos eslóganes y etiquetas son pergeñados por el sector político que se aglutina bajo el paraguas ideológico de la #Izquierda, aunque de un tiempo a esta parte el baile que se inicia con el #Derecha_Izquierda haya derivado hacia la #Transversalidad y los pasos a seguir se desplacen de #Arriba_Abajo, #Delante_Detrás o, simplemente, se considera suficiente con permanecer #AlLadodeLaGente, posición desde la que está permitido tanto #DarMiedo a las clases pudientes, como #Seducir a la mayoría de la población.

La caída del Muro de Berlín en 1989 y la desaparición de la Unión Soviética, supusieron poner en entredicho la alternativa marxista al sistema capitalista que representó el extinto Estado soviético. Pero, la crisis de 2008, que algunos economistas han equiparado al crack de 1929, ha generado una marea de indignación que encuentra su origen en el librito de Stephan Hessel y en la denominada #PrimaveraÁrabe que, lejos de establecer la democracia en los países de mayoría musulmana, ha conducido a la fuerte expansión del terrorismo producido y realizado #Dáesh.

Sin embargo, la indignación no deja de ser un estado anímico, un sentimiento (además, negativo), y si a este no se la añade una alternativa racional y viable, cuando la macroeconomía comienza a ir razonablemente bien, esa emoción -efímera- se deshace como un azucarillo en el café. De esta manera, las etiquetas y los eslóganes -por muy ocurrentes que sean- quedan al descubierto como meras tapaderas a la falta de ideas potentes y de praxis capaces de superar las deficiencias del actual sistema socioeconómico, o de finiquitarlo sustituyéndolo por otro. Como las ideas transformadoras o revolucionarias no prenden en una sociedad que, a pesar de las penalidades de la crisis, rechaza la inestabilidad de los conflictos extremos, la disputa política e ideológica queda circunscrita al campo del enfrentamiento formal: preeminencia de la imagen, proyectos partidarios basados en el personalismo, multiplicación de los eslóganes y etiquetas en los medios de comunicación y en las redes sociales…

Por ello, no debe de extrañar que huyendo de las revoluciones virtuales y del caos social imaginario, #LaGente dé su apoyo electoral mayoritario a las fuerzas políticas que le transmiten más seguridad a la hora de optar a una nueva ocupación o de conservar su puesto de trabajo, así como para que no peligre el cobro de sus pensiones, presentes o por venir. Este fenómeno se plasma en España con la renovación de las mayorías -absolutas o relativas- del partido conservador o de derechas: el PP de Mariano Rajoy.

En Grecia, sin embargo, ha sido una formación izquierdista, la Syriza de Alexis Tsipras, la que ha obtenido el favor del electorado. Pero, la pretendida revolución que anunciaba la #LuchadeFrases en mítines, referéndums y proclamas, ha sido escondida debajo de la moqueta institucional y la cosa pública no desborda ni un milímetro el cauce de la economía real. Así, el Gobierno griego ha tenido que acatar las directrices marcadas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, y meter la tijera a las pensiones y los salarios de los funcionarios y trabajadores en general, a la vez que se pone en venta buena parte del Patrimonio Nacional.

#RescatarAlPuebloValenciano

Obtendremos una nueva perspectiva del debate político-ideológico si bajamos del Olimpo y ascendemos, penosamente, por los 207 escalones del Micalet de Valencia. La lucha partidista y los intereses de las Comunidades Autónomas se han concentrado en la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España, primero, y en la aprobación -o no- de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2017, después.

Ante la deriva en la búsqueda de liderazgo que puede acabar con el naufragio del PSOE, las fuerzas que se reclaman de izquierda (socialistas incluidos) se desmarcan de la negociación de las cuentas del Estado y dejan expedito el terreno para un posible, aunque complicado pacto entre el PP, Ciudadanos, los nacionalistas canarios y vascos, al que hay que añadir la incógnita que representa el posicionamiento de Nueva Canarias, un partido que suscribió un pacto electoral con el PSOE, pero que se deja querer para acabar convirtiéndose en la estrella del Congreso de los Diputados (y de los medios de comunicación), pues su voto es el que falta para conseguir la mayoría absoluta favorable a la aprobación de los Presupuestos.

Agazapados en sus escaños, los cuatro diputados de Compromís, la fuerza autóctona valenciana, rechazan el papel de formación que puede decidir el signo de las cuentas del Estado, y de acabar con el oprobio continuado que ha padecido el pueblo valenciano, tanto en materia de inversiones estatales como mediante la infame infrafinanciación de la única Comunidad Autónoma cuya renta per cápita es inferior a la media y que, sin embargo, es contributiva según el actual sistema de financiación autonómica. En este sentido, el proyecto de PGE presentado por el Gobierno de Mariano Rajoy es una bofetada a la cara de los valencianos en forma de 119 euros en inversión por persona, que colocan a la Comunidad Valenciana -nuevamente- como La Cenicienta autonómica.

El origen ideológico de Compromís hay que situarlo en el ya histórico eslogan de Joan Fuster, según el cual “el País Valencià serà d’esquerres o no serà“. Ya hemos tratado las dificultades que entraña el posicionamiento de la izquierda ante los retos que plantea un sistema tan globalizado como el capitalista. Si, hoy por hoy, las alternativas socioeconómicas brillan por su ausencia, #RescatarPersonas aquí, en España y desde Valencia, se circunscribe a #RescatarAlPuebloValenciano, y a aquellos pueblos que sufrirán como todos los procesos sistémicos como la deslocalización de empresas y la inmediatez de las comunicaciones, por arriba, y de aquellos otros que, además, serán víctimas propiciatorias de los pactos suscritos, a ras de suelo, entre el Estado y aquellos dirigentes autonómicos que solo miran por sus propios intereses, aunque sea a costa de la insolidaridad con los demás pueblos que, de momento, constituyen España.

Ha llegado la hora de que Compromís elija entre la parálisis y la irrelevancia a las que le conduce una doctrina antigua que no deja de ser un eslogan ocurrente, o convertirse en la formación decisiva para -contribuyendo al establecimiento de un nuevo marco autonómico y constitucional- terminar con el estado de expolio y sumisión en el que se encuentra el pueblo valenciano.

(Fotografía: Grafiti de David de Limón en la calle de Quart, València)

 

 

El sistema de finançament autonòmic, serà just?

El passat dia 1 de febrer tingué lloc la reunió entre el President Puig i la Vicepresidenta Santamaría, on es va tractar sobre el nou sistema de finançament autonòmic. L’encontre va ser qualificat per ambòs com a “fructífer” i que va transcórrer en un clima de “lleialtat institucional” (tal vegada per remarcar la diferència amb el clima de “deslleialtat constitucional” que es respira a Catalunya), alhora que va servir per a estudiar qüestions acordades en la recent Conferència de Presidents Autonòmics.

Precisament, va ser a l’acabament de l’esmentada Conferència (a la qual no varen assistir les màximes autoritats de Catalunya i Euskadi, atés que volen menjar a banda) on es va constatar que l’eix del debat no aniria en la direcció d’acabar amb les injustícies que provoca l’actual sistema de finançament, fonamentalment cap a la Comunitat Valenciana en tant que és l’única amb una renda per càpita inferior a la mitjana estatal que ha d’aportar recursos a altres comunitats amb un nivell de renda superior. No, el debat que va transcedir a l’opinió pública va ser l’iniciat per la Presidenta d’Andalusia Susana Díaz, quant a la necessitat de fixar uns límits a la potestat impositiva de les comunitats autònomes, a fi d’evitar el dumping tributari.

Com no, el guant va ser arreplegat per la Presidenta madrilenya Cristina Cifuentes que, amb l’ajuda inestimable dels mitjans de comunicació amb seu a Madrid, es va dedicar a lloar les virtuds del sistema tributari de la capital d’Espanya, passant per alt el gran privilegi que suposa per a eixa comunitat tindre en el seu territori la capitalitat de l’Estat (seu de Ministeris, mitjans de comunicació, empreses més importants, museus i servicis culturals, aeroport com a plataforma intercontinental, amb un  sistema estatal de comunicacions que confluix en la capital…).

La preeminència mediàtica del debat polític entre les dirigents d’Andalusia i Madrid i la negativa del Govern espanyol a establir la retroactivitat del nou sistema de finançament a l’any 2014, varen ser el toc d’alerta sobre la imposició de la dura realitat al joc polític, on la prioritat no passa pels climes de “lleialtat institucional” i la lluita heroica contra les desigualtats i les injustícies socials. No, en política el primer objetiu és la conquista i el posterior manteniment del poder. I, com succeix en l’etapa actual del sistema polític espanyol -on el Govern no disposa d’una majoria absoluta- allò que és prioritari passa per atendre les exigències de les forces polítiques capaces de prestar el seu suport per a governar, o d’aquelles que plantegen reptes poderosos a la integritat del territori espanyol.

En eixe sentit, Ciutadans i Coalició Canària ja varen votar a favor de la investidura de Mariano Rajoy com a President del Govern, cosa que va ser possible amb l’abstenció d’un PSOE que s’havia desfet de Pedro Sánchez i era controlat per l’andalusa Susana Díaz. Com hem dit abans, el Partit Nacionalista Basc desitja establir unes relacions bilaterals amb el Govern espanyol, a l’hora que es deixa voler quan es tracta de l’aprovació dels Pressupostos Generals de l’Estat per a 2017. És clar que els suports d’uns i dels altres s’haurà de pagar amb inversions i privilegis cap als territoris corresponents. A més, caldrà fer partíceps d’eixes inversions i privilegis a les forces sobiranistes catalanes, perquè desistixen del desplegament del “procés” cap a la independència (més virtual que real). El nomenament de Dolors Montserrat com a quota catalana en el Govern espanyol i l’obertura a Barcelona del palauet-residència de la Virreina Soraya, són gestos que avancen la predisposició de Madrid per a contentar el Govern rebeld de Catalunya (la premsa ja anuncia fortes inversions de l’Estat cap a Catalunya).

En l’esmentada reunió amb Soraya Sáenz de Santamaría, Ximo Puig li va traslladar la necessitat que els Pressupostos Generals de l’Estat tingueren sensibilitat amb la Comunitat Valenciana i amb els dèficits acumulats durant anys. No obstant, la correlació de forces polítiques ens porta cap a un nou sistema de finançament semblant al vigent, que va ser aprovat pel Govern socialista de Rodríguez Zapatero; és a dir, un finançament favorable a Canàries (pel suport de Coalició Canària), Andalucia (pels servicis prestats per Susana Díaz en la investidura de Rajoy) i Catalunya (per a intentar la neutralització del “procés”). I no parlem d’Euskadi perquè funciona la mar de bé amb el concert econòmic.

Arribats a este punt, resulta manifesta la incapacitat negociadora de les forces firmants de l’Acord del Botànic que, aferrades al dogma fusterià, tan sols podran vore com passa davant dels seus nassos un nou sistema de finançament autonòmic que, una vegada més, sacrificarà bona part dels béns dels valencians per a donar satisfacció als interessos dels pobles canari, andalús, basc i català. Qui no coneix la idiosincràcia del nacionalisme valencià se sorprén en observar que els quatre diputats de Compromís no es facen valdre a l’hora de condicionar el sentit de les lleis aprovades pel Congrés, cap a una millora de les condicions de vida del poble valencià, així com per a participar en el disseny de la nova planta del sistema constitucional espanyol.

Mes, com “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible“, només la millora de l’economia, per l’eixida de la crisi, podrà mitigar els efectes nefands del nou-vell sistema de finançament. Això sí, ens deixarem les forces denunciant les desigualtats i les injustícies socials i, sobretot, continuarem parlant de la corrupció… De pena!

(Fotografia: Official Press)

 

El ‘procés’ de desconnexió d’Espanya, a la valenciana

Soraya va obrir el seu palauet a Barcelona com a Virreina de Catalunya. Vicepresidenta d’un govern on brilla la absència descarada de Ministres valencians -i de Secretaris d’Estat, etc.-, feia un gest de complicitat cap a les forces patrocinadores del procés de la desconnexió (virtual) amb Espanya que, com a mínim tindrà els efectes següents:

  • Posar en primer pla de la política espanyola l’Agenda Catalana.
  • Aconseguir beneficis financers i d’inversions, així com privilegis comunitaris per a Catalunya, en el camí d’apaivagar el conflicte polític plantejat per les forces sobiranistes, i de facilitar el sempitern encaix de Catalunya amb Espanya.

Com a reposta, l’hereu polític d’Astut I va convocar els membres insurgents de la Taula Rodona de la Terra Mitjana (dividida en dos sensibilitats polítiques).

Mes, com assenyalava a l’article Ni financiación, ni RTVV, ni ministros: El pueblo valenciano, fuera de la Constitución  { http://wp.me/p4n4JW-h9 }, si hi ha un poble que està desconnectat d’Espanya, este és el poble valencià, fonamentalment, per estes raons:

  1. Infrafinançament: la renda per càpita de la Comunitat Valenciana és inferior a la mitjana espanyola, però els valencians hem d’aportar fons a la resta de Comunitats, fins i tot a aquelles que són més riques que la nostra (eixa connexió financera sempre ha funcionat la mar de bé).
  2. Escassa inversió estatal per a infraestructures valencianes, així com els entrebancs en l’enllestiment del Corredor Mediterrani, tan important per a l’impuls de l’economia valenciana, mediterrània, espanyola i europea.
  3. Desaparició del sistema financer valencià (Bancaixa, CAM, Banc de València…).
  4. Desconnexió hídrica de l’Ebre i, si ens descuidem, del Tajo.
  5. Desconnexió de l’alta velocitat entre Castelló i Alacant, així com del Corredor Mediterrani.
  6. Desconnexió d’RTVV, de manera que la valenciana és l’única comunitat que no té radiotelevisió pròpia.

Algunes veus volen justificar l’aflebiment del Partit Popular de la Comunitat Valenciana respecte de la direcció central del PP, i de la nostra Comunitat cap a Espanya, amb els casos de corrupció que s’imputen a dirigents dels populars valencians. No obstant, com va assenyalar el malaguanyat Rafael ChirbesEl mito de la corrupción de la Comunidad Valenciana ha crecido porque no tenían el mismo poder que otras para frenar las informaciones, pero la Gürtel viene de Madrid“.. Això, a més, es fa evident pel fet que Madrid és el centre de la Gürtel i de la Púnica, i en canvi el Govern d’Espanya té cinc flamants ministres madrilenys.

El maltractament objectiu que patix la Comunitat Valenciana troba les seues arrels en la Història, i es nodrix de les actituds actuals del poder central. En eixe sentit, cal destacar que el Regne de València va ser l’únic territori de la Corona d’Aragó que, després de la derrota en la batalla d’Almansa i la instauració dels Decrets de Nova Planta, no va recuperar el seu Dret Civil Foral, al contrari que Aragó, Catalunya i les Illes Balears que sí que el tornaren a gaudir. I això no és tan sols una cosa del passat, sinò que té unes repercusions jurídiques en el present, com ara la denegació pels Alts Tribunals de l’Estat del dret de les Corts Valencianes a legislar en matèria de dret civil (custòdia compartida, per exemple).

Però, a banda de constatar l’històric i actual Memorial de Greuges del nostre poble, els valencians també hem de fer autocrítica, entre d’altres qüestions, per no haver sabut contraposar al poder central, i centralista, una força capaç de vertebar la societat valenciana i de plantar cara als reptes que constrenyen el benestar i la prosperitat del nostre poble. Així, de l’actual marc de debilitat polític al sistema parlamentari espanyol de ben segur que eixiran beneficiats els pobles:

  • Català (per les raons que hem dit adés).
  • Canari (pel pacte de Coalició Canària amb el PP).
  • Basc (el tractor que demanava Mariano Rajoy va cap a Euskadi a repartir el gra que volia Aitor Esteban del PNB, a canvi de l’aprovació dels Pressupostos de l’Estat).
  • Andalús (pels servicis prestats per Susana Díaz en la investiura de Rajoy).

Amb això, una força d’obediència valenciana com Compromís deixa passar l’oportunitat de condicionar positivament el marc legislatiu i les possibles reformes de la Constitució Espanyola, a més de corregir el tractament injust cap a la Comunitat Valenciana, abans esmentat. Com sempre, qualsevol postura reivindicativa quedarà reduïda a les protestes i a les lamentacions, a la batalla dialèctica sense plasmació en la realitat. Una realitat que, com sempre, ens portarà la infame marginació del poble valencià.

D’esta manera, “el País Valencià serà [molt] d’esquerres”… però serà hemiplègic, i pagà. I si no hi ha res que ho impedisca, convertirem el conte (i els comptes) de La Ventafocs (a la valenciana) {http://wp.me/p4n4JW-hO } en La història interminable.

(Il·lustració: Sileno a l’exposició del Museu ABC. Quin és el territori peninsular invisible?)

Mariano nos quiere gobernar

Kagemusha (La sombra del guerrero). Escena final

“Sereno como el bosque, inmóvil como la montaña”, Takeda(o) Ra-joy  es coronado por la Triple Alianza como Líder del Clan de los Hispanos. Seguro de sus posibilidades e imbuido de la fuerza que le dieron las urnas, no ha hecho más que seguir el consejo de un individuo de su estirpe, un tal Cela: “Quien resiste, gana“.  ¡Japó(n)!, ¡chapó!, no pudo dejar de exclamar Baldo-ví.

 

Mariano, empieza a dar  grano

En el discurso de la segunda sesión de investidura, Mariano Rajoy  ha señalado que la batalla no se acaba con su nombramiento como Presidente del Gobierno, sino que ese Gobierno necesita gobernar y, para ello, hay que aprobar leyes fundamentales como la de los Presupuestos del Estado, cosa a la que el portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, le ha contestado que “de entrada, no”.

La posición del PSOE se antoja muy complicada, ya que, por una parte, ha facilitado con su abstención mayoritaria y responsable el gobierno del PP, pero también ha de luchar por erigirse en el principal partido de la oposición a Mariano Rajoy. La resolución de este dilema – y de los demás- dependerá de la actitud que adopten los grupos políticos en el Congreso con el objeto de establecer una reforma en profundidad del sistema democrático que nace con la Constitución Española de 1978  -cosa que daría inicio a la denominada  Segunda Transición  hacia un nuevo modelo de Estado-, o que, finalmente, se decanten por fijar unas reformas de menor calado dirigidas a actualizar la legislación laboral, a modificar el modelo educativo, etc.

Tanto en un sentido como en el otro, la aprobación de las normas que han de permitir gobernar al Gobierno, puede basarse en la consecución de pactos con diferentes fuerzas políticas.

El PP ya tiene un pacto con Ciudadanos Coalición Canaria: 170 escaños, cuando la mayoría absoluta está en 176. Si el ‘grano’ de Mariano llega a subir al ‘tractor’ de Aitor (Esteban, del  PNV), el PP puede contar con 175 votos favorables para aprobar normativas beneficiosas para unos y otros. Aún falta 1 escaño

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El ‘tractor’ de nuestro Clan siempre ha ido bien cargado desde Valencia a Madrid. Ilustración: Ortifus, de la portada del libro El finançament valencià, de Vicent Cucarella, Ed. Bromera

Y Compromís tiene 4 diputados … Sin embargo, nadie ha mirado hacia las tierras valencianas para buscar alguna alternativa favorable a la gobernabilidad del Estado, y  los diputados de Compromís no se siente concernidos. ¿Por qué? La respuesta está en el viento de la Historia: el nacionalismo valenciano se ha configurado como una fuerza de izquierda, siguiendo la consigna ideológica de  Joan Fuster.  Como en la fábula de la rana y el escorpión, este pica a la rana generosa porque, según él: “no he tenido elección, es mi naturaleza“. Y a Compromís siempre le  sale rana  el PP… por la derecha .

No obstante, la gravedad de los problemas que sufre la sociedad valenciana, deberían hacer reflexionar al conjunto del valencianismo político sobre la conveniencia de poner en duda alguno de los dogmas inamovibles y de poner al día su ideario político, al objeto de permitir que suban al ‘tractor’ que va de Madrid a Valencia las soluciones a los problemas que afectan al conjunto del pueblo valenciano:

  • Un sistema de financiación injusto donde la Comunidad Valenciana es  pagana, a pesar de ser  pobre (la renta per cápita es inferior a la media española).
  • El cierre de RTVV, lo que hace a la valenciana como la única con lengua propia (y sin ella) que no dispone de su medio de comunicación autonómico.
  • Los obstáculos para las inversiones estatales en infraestructuras valencianas, así como la puesta a punto del Corredor Mediterráneo, tan importante para el impulso de la economía valenciana, mediterránea, española y europea.
  • La falta de una política estatal en materia hídrica que facilite la llegada de ese recurso fundamental para el campo valenciano.
  • Las previsibles consecuencias nefastas del “brexit” que planean sobre nuestras exportaciones, el sector turístico y el fenómeno residencial de británicos en el territorio valenciano.

Alguien le propuso a Joan Baldoví (portavoz de Compromís) un   juego de sobres  en el debate de la segunda sesión de investidura, que no se sabía bien si discurría entre la magia, la entrega de premios de los Oscars de Hollywood  y la denuncia de la corrupción del PP. Con ello consumió su escaso tiempo de intervención. En cambio, Ana Oramas  (Coalición Canaria), compañera de escaño de Baldoví dispuso del mismo tiempo y  fue al grano: explicó su posición responsable y exigente a la vez; puso en su sitio al joven  rufián  independentista y  faltón; y dejó bien claro que sus esfuerzos irán dirigidos, fundamentalmente, hacia la defensa de los intereses del pueblo canario.
Dicen que los periodos de crisis son momentos de oportunidades y de renovación. En esta etapa en la que imperan las debilidades de todos los partidos políticos presentes en las instituciones del Estado, puede surgir la fuerza capaz de generar un sistema constitucional más justo y democrático.

También puede suceder que una fuerza valencianista llamada a ser decisiva, quede circunscrita a representar un papel insignificante en la política española,  con la consecuencia de dejar desatendidos los problemas que atenazan al pueblo valenciano.

Canarias  (Oramas): tan cerca… tan lejos.

 

(Foto de la cabecera: Fotograma de la película Kagemusha, de Akira Kurosawa, 1980)

Segona Transició? El valencianisme polític davant de l’Estat, i de la Història

Regne cristià en el segle XIII,  el Regne de València va perdre els seus furs el 1707 a mans de Felip V de Borbó. A més, i com a conseqüència d’això, va ser l’únic territori foral de la Corona d’Aragó que no va recuperar el seu dret civil foral, al contrari que Catalunya, Balears i Aragó.

València ha dormit llargs segles, primer menyspreada i després oculta, invisible, en el tràfec d’una pàtria que només es recordava d’ella quan calia demanar-li bona part dels béns aconseguits amb l’esforç de la seua gent, alhora que li negava l’aigua per a la seua terra seca i la sal dels afectes {Vid. Cuéntame El Patito Feo (a la valenciana) http://wp.me/p4n4JW-j1 }.

Tot i així, el seu Himne canta: “Per a ofrenar noves glòries a Espanya …”

El poble valencià va despertar lleugerament amb la Transició democràtica i l’aprovació del seu Estatut d’Autonomia, però sempre va mantindre la seua posició subordinada als interessos d’un Estat que havia d’atendre al seu creixement, així com a les exigències de les comunitats autònomes considerades pobres. Com a conseqüència de la crisi econòmica de 2008, València es va despertar del malson sabent-que també era pobra (la seua renda per càpita està per sota de la mitjana nacional) i que a més era pagana (havia d’aportar recursos al fons solidari del qual també es nodrien Comunitats amb una renda per càpita superior a la seua. (Vid. El finançament valencià, de Vicent Cucarella {http://wp.me/p4n4JW-eb}, entre d’altres estudis).

A pesar de posseir un PIB que representa el 10% de l’espanyol, València ha continuat invisible, oculta per la bambolla informativa que ve saturada des de Madrid i Catalunya. Per si fos poc, ha hagut de tancar la ràdiotelevisió pública (l’única que ha desaparegut del mapa autonòmic espanyol, sobre posseir llengua pròpia) que, malgrat les seues deficiències, ajudava a cohesionar la societat valenciana i a impulsar el seu sector audiovisual.

Amb això, la Comunitat Valenciana ja ha tocat fons … El poble valencià comença a eixir lentament de l’estat de prostració moral i submissió política; s’ha cansat d’assumir el paper de boc expiatori dels efectes negatius de la crisi econòmica; d’ocupar el nº 1 del hit parade de les comunitats malgastadores i corruptes, elaborat des de Madrid (València més corrupta que Andalusia, Madrid, Catalunya ..?) Els/les valencians/es han caigut en el compte que amb aquest tipus d’imputacions allò que s’ha aconseguit és mantindre la Comunitat Valenciana en el paper de pobra-pagana, que tan bé ha vingut als interessos de l’Estat, del Govern de torn, dels partits de l’oposició i de la resta de Comunitats autònomes…

En este sentit, cal fer menció a l’acord subscrit per TOTS els partits amb representació a les Corts Valencianes, i que compta amb el suport d’Universitats, sindicats i organitzacions empresarials, per a exigir del Govern d’Espanya -qualsevol que sigui el seu signe polític- un model de finançament just que garantisca a tots els ciutadans la prestació dels servicis públics essencials, en pla d’igualtat, i que acabe amb la crònica discriminació de la Comunitat Valenciana en matèria fiscal i d’inversions públiques.

Els resultats electorals del 26-J i el procediment per a aprovar els Pressupostos Generals de l’Estat per a 2017, han fet palés l’aïllament que patix el partit més votat en els dos últims comicis electorals. El Comité Federal del PSOE de 28 de desembre de 2015, va resoldre que no facilitaria el govern de Rajoy, ja siga votant a favor, o amb la seua abstenció, al temps que emplaçava al PP a buscar el suport dels seus afins (tal vegada, s’hi referia a Ciudadanos, Coalición Canaria i Nueva Canarias, que votaren a favor de la investidura fallida de Pedro Sánchez?). Eixe mateix Comité Federal, en reunió del dia 23 d’octubre, va prendre la decisió difícil, traumàtica, però responsable, de permetre, amb la seua abstenció, que governe el cap de la llista més votada. I el PP ha aconseguit el suport de Ciudadanos, CC, PNB i Nueva Canarias per a aprovar els PGE.

Dins del nou terreny polític que s’obri, cal assenyalar el paper fonamental que hauria pogut representar el valencianisme polític (amb Compromís com a portaveu parlamentari), per a assolir un posicionament preeminent en el tauler polític espanyol, que l’haguera permés actuar en les direccions següents:

1ª.- Acabar amb els greuges (objectius, demostrats empíricament i analitzats pels experts en matèria de finançament, d’infraestructures i de dret, per tant de difícil oposició per algun partit polític, per centralista que siga) que patix la Comunitat Valenciana -alguns, des de fa tres segles, i d’altres, que s’arrosseguen fins a l’actualitat-, com ara:

  • Un sistema de finançament injust on la Comunitat Valenciana és pagana, a pesar de ser pobra.
  • Els entrebancs per a les inversions estatals en infraestructures valencianes, així com l’enllestiment del Corredor Mediterrani, tan important per a l’impuls de l’economia valenciana, mediterrània, espanyola i europea.
  • La desaparició del sistema financer valencià (Bancaixa, CAM, Banc de València…).
  • La manca d’una política estatal en matèria hídrica que facilite l’arribada d’eixe recurs fonamental per al camp valencià.
  • El tancament d’RTVV, cosa que fa a la valenciana com la única amb llengua pròpia (i sense ella) que no disposa del seu mitjà de comunicació autonòmic, i l’absència dels professionals valencians del sector als mitjans de comunicació d’àmbit estatal.
  • La recuperació (actualitzada) del Dret Civil Foral i, si cal, la derogació dels Decrets de Nova Planta…

2ª.- Col·locar-se en una posició central entre els Governs valencià i espanyol, els nacionalismes perifèrics i el central, i les forces d’esquerra i conservadores, per a possibilitar els pactes que facen possibles les reformes necessàries per a posar al dia el sistema constitucional espanyol.

La gravetat dels problemes que patix la societat valenciana, i l’oportunitat històrica que té el valencianisme polític, haurien de suposar una turmenta (beneficiosa) en el terreny de la política valenciana i espanyola. Unes veus valencianes al Congrés dels Diputats, mai no han gaudit de tan bones condicions per a plantar-hi la seua llavor autòctona i solidària. 

Per tant, més que de tractar sobre el sexe dels afins, ha arribat l’hora d’assolir els fins d’un sistema democràtic renovat, més solidari, i més just. No estem (només) davant d’un pacte de govern, ens trobem davant d’un pacte amb l’Estat, per a superar els nostres dèficits històrics, i els actuals.

Amb el primer Borbó, els valencians vàrem perdre els nostres Furs. És possible que, amb l’últim Borbó (de moment), València vuelva por sus fueros?.