#Cuéntame (II): #VLCElPatitoFeo.es

20150808_120944

“De la realidad nace precisamente el cuento más asombroso”
(H.C. Andersen)

Estimado/a lector/a,

Con los datos y relatos que figuran en este blog, más los que tú puedas aportar, ¿podríamos elaborar una adaptación políticamente (in)correcta de este cuento, a la realidad del posicionamiento de la Comunidad Valenciana en España?:

“… Al fin el huevo grande se rompió.
-¡Pío! ¡Pío! -dijo la cría al caer al suelo.
Era muy grande y muy fea.
La pata la miró.
-Pero ¡qué patito tan horriblemente grande! -exclamó-. Los otros no tienen ese aspecto. ¡Espero que no sea un pollo de pavo! Bueno, enseguida saldremos de dudas. Irá al agua aunque yo misma tenga que meterlo a patadas…”

20150808_120840

“… Y entraron en el corral de los patos. Había un terrible alborozo dentro, porque dos familias se disputaban una cabeza de anguila, que acabó llevándose el gato.
-¿Lo veis? Así funciona el mundo -dijo la madre de los patitos relamiéndose el pico, pues también a ella le habría gustado hacerse con aquella cabeza de anguila-. Y ahora, ¡moved las patas, patos! Vamos, id a hacerle una reverencia a esa pata anciana de ahí. Es la más distinguida de todo el corral. Es de sangre española, por eso es tan recia; como veis, lleva un paño rojo atado a una pata. Se trata de algo extraordinario, la mayor distinción que puede alcanza un pato”.

“…-Qué hijos tan hermosos tiene esta madre -dijo la anciana pata del pañuelo-. Todos son preciosos salvo uno, que no le ha salido bien. Me gustaría que lo repitiera.
-Eso es imposible, Señoría -dijo la madre de los patitos-. No es hermoso, pero tiene buen carácter y nada tan maravillosamente como los demás, incluso me atrevería a decir que algo mejor. Espero que en el futuro mejores su aspecto, ¡o que sea más pequeño! Ha permanecido demasiado tiempo dentro del huevo y por eso no tiene la forma adecuada…”

“… -Los demás patitos son preciosos -dijo la anciana-. Sentíos en vuestra casa, y si encontráis una cabeza de anguila, traédmela.
Y en su casa se sintieron.
Pero el pobre patito que había sido el último en salir del cascarón fue objeto de picotazos, empellones y bromas por parte de patos y gallinas…”

20150808_121211
“…Estaba en el pantano, entre los carrizos, cuando el sol volvió a calentar y las alondras reanudaron su canto. Había llegado la primavera.
Entonces levantó de un solo golpe las alas, y, batiéndolas con fuerza, se alejó velozmente de allí; y, antes de que pudiera darse cuenta, se encontró en un gran jardín donde los manzanos estaban en flor y las lilas, de intenso aroma, colgaban de sus largas ramas verdes y se inclinaban sobre los sinuosos canales. ¡Oh, qué lugar tan maravilloso, qué frescor primaveral! Justo frente a él, de entre la espesura, surgieron tres hermosos cisnes blancos; batieron las alas y avanzaron ligeros por el agua. El patito reconoció a los espléndidos animales y quedó sumido en una extraña melancolía.
-¡Volaré hasta esas aves regias! Y ellas me matarán a picotazos por osar, siendo tan feo, acercarme a ellas. ¡Pero no me importa! ¡Mejor que me maten ellas que volver a sufrir los rigores del invierno, aguantar que me piquen los patos, me picoteen las gallinas y me cosa a puntapiés la moza que cuida del corral!
Y voló hasta el agua y nadó hacia los magníficos cisnes, que al verlo lo recibieron ahuecando el plumaje.
-¡Matadme! -dijo el pobre animal mientras agachaba la cabeza hacia la superficie del agua y se aprestaba a morir.
Pero ¿qué es lo que vio en las claras aguas? Vio su propia imagen reflejada, que no era ya la de un torpe y oscuro patito feo y repugnante, sino la de un cisne…”

“… -¡El nuevo es el más hermoso! ¡Tan joven y tan bonito!
Y los cisnes mayores se inclinaron ante él.
Entonces se sintió avergonzado y escondió la cabeza tras las alas, aunque él mismo ignoraba el porqué. Era demasiado feliz, pero no sentía orgullo, pues un buen corazón jamás es orgulloso. Pensaba en lo mucho que lo habían perseguido y escarnecido para ahora oír a todos decir que era la más maravillosa de todas las aves. Las lilas se inclinaban con sus ramas hacia él hasta tocar el agua y el sol brillaba cálido y fuerte. Ahuecó el plumaje, alzó el esbelto cuello y, con todo su corazón, exclamó:
-¡Jamás soñé tanta dicha cuando era el patito feo!”
20150808_120502

(Hans Christian Andersen, Cuentos (ilustrados por Nikolaus Heidelbach), Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, Barcelona, 2005)

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s