Cenicienta (a la valenciana), este cuento no se ha acabado

20150412_131451
(Ilustración: ‘Be mine‘, graffiti en el Centro Histórico de Valencia)

“Érase una vez… Y otra… Y otra vez…”

Ya van siendo muchos años en los que una Comunidad Autónoma pobre -cuya renta per cápita es inferior a la media española- queda como pagana en un sistema de financiación autonómica injusto, que maltrata a esta Cenicienta de la España de las Autonomías, también olvidada por el Estado a la hora de asignar los recursos necesarios para progresar en materia de infraestructuras, por ejemplo.

El Informe sobre Balanzas Fiscales, correspondiente al año 2012, indicaba que el déficit fiscal valenciano se acerca a los 1.500 millones de euros (la diferencia negativa entre lo que se aporta y lo que se recibe). Pero, también pueden verse en otras entradas del blog lavalenciavirtual.wordpress.com, más estudios y análisis que demuestran la situación subalterna -rayana en la condición de colonia- del pueblo valenciano y algunas de las voces que se han levantado en señal de protesta.

Esta infrafinanciación, prolongada en el tiempo (que se extenderá, como mínimo, al año 2016, donde cada valenciano recibirá 314 euros menos que la media española), ha tenido -entre otros efectos nefastos- el cierre de la Radiotelevisión Pública Valenciana, lo que añadido al ninguneo aplicado por los medios de comunicación con sede en Madrid, ha supuesto la invisibilidad y la mayor de las marginaciones a esta sufrida Cenicienta de España.

Podría esperarse que esta posición de servidumbre de la Comunidad Valenciana fuera reconocida y valorada por los representantes de los ciudadanos de la demás Comunidades Autónomas, así como por los miembros del Gobierno Central. Sin embargo, “¿con qué moneda ‘paga’ España a Valencia su ofrenda de nuevas glorias, como dice su himno ‘regional’?” se pregunta  Josep Vicent Boira en su libro Valencia, la tormenta perfecta (pág. 51). Pues bien, hasta este momento, la Meseta Madr(astra) y las Comunidades Hermanas(tras) han negado al pueblo valenciano el agua (el trasvase del Ebro, sin ir más lejos) y la sal (el ‘salario’, los recursos, que se merece para poder mantener un nivel digno de los servicios esenciales, propios de un Estado del Bienestar que se precie: Sanidad, Educación y Servicios Sociales.

De esta situación injusta provocada por el sistema de financiación y la escasa recepción en materia de infraestructuras, son conscientes:

-El Consell de la Generalitat Valenciana (versión ‘Open Windows XP’).
-Algunos dirigentes empresariales valencianos (buenos).
-Los partidos que dan apoyo al Gobierno Valenciano (PSOE, Compromís y Podem).
-El PPCV (ahora en la oposición), que ha gobernado la Generalitat Valenciana hasta el 24-M-15, y Ciudadanos.
-El mismísimo Gobierno de España (y de Rajoy), que es quién encarga los Informes sobre Balanzas Fiscales.

Todos ellos han mostrado su voluntad de solucionar el maltrato fiscal y la insuficiencia inversora del Estado, pero ha sido imprescindible la concienciación de la sociedad civil valenciana, para que se iniciara el camino hacia la cohesión de nuestra comunidad, con el objetivo de conseguir cotas más elevadas de Justicia Social.

Mas, en estos momentos, recae en el valencianismo político buena parte de la responsabilidad para hacer posible que se cumplan los deseos de los valencianos de conseguir una mayor -y generalizada- prosperidad. Todo contratiempo puede representar una oportunidad para solucionar los problemas que aquejan a nuestra sociedad, y nunca unos pocos votos pudieron representar tanto para la defensa de los intereses del pueblo valenciano y la reforma que precisa el sistema constitucional español.

Así como la pérdida del zapato de Cenicienta le supuso la conquista de la Corona, el complicado marco político que nos han dejado las elecciones del 26-J, puede suponer una ocasión tanto para dar respuesta al estado de desamparado que aqueja a la sociedad valenciana, como para establecer las nuevas bases políticas que requiere el sistema constitucional español. Ahora, cuando la viabilidad de la legislatura depende de unos pocos votos, la decisión de los diputados de Compromís, puede hacer bascular la política española hacia la solución de los problemas que aquejan al pueblo valenciano, así como posibilitar el establecimiento  de una nueva planta constitucional que persiga los siguientes objetivos:

-Fundamentalmente, se trataría de abrir un proceso de construcción de un nuevo modelo de financiación justo, y que pudiera servir de base para ulteriores modificaciones legislativas y constitucionales.
-Iniciar una modificación (simple) de la Constitución española, que constara de los siguientes apartados:
·Cambiar la frase “dentro del marco de la Constitución”, del párrafo segundo de la disposición adicional primera (reconocimiento de los regímenes forales), por “según el principio de solidaridad establecido en el art. 138 de la Constitución”, al objeto de permitir el equilibrio en el modelo de financiación autonómica.
·Añadir la disposición adicional quinta, en el sentido de reconocer la definición de Cataluña como nación, contemplada en el Preámbulo del Estatut Català.
·Modificación del art. 69, sobre el Senado, a fin de que la circunscripción para las elecciones de los senadores sea la Comunidad o la Ciudad Autónoma. También podría establecerse que la sede de esta Cámara legislativa resida en Barcelona.
·Profundización en la independencia del Poder Judicial.

Por otra parte, sería deseable establecer una nueva normativa para conseguir:

·Una mayor profesionalización de la función pública.

·Más efectividad en la lucha contra la corrupción.
·Cualquier otra reforma legal que dé consistencia al nuevo sistema…

Ante el cúmulo de debilidades políticas que nos han dejado los resultados de las elecciones generales del 26-J, los diputados de Compromís (bien posicionados entre los intereses de los gobiernos valenciano y español, y como contrapeso tanto a la fuerza centrífuga del soberanismo catalán, como a la centrípeta del Estado Español)  están en condiciones de empuñar la varita mágica del (H)Ada Madrina -que tan bien saben manejar los Directores de las Bandas de Música y Els Tornejants de nuestras fiestas tradicionales- capaz de convertir las calabazas tradicionalmente adjudicadas a nuestro pueblo, en la carroza a la que subirse para no perder el tren que ha de conducirle hacia mayores cuotas de Bienestar Social.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s